Aprender a escribir "desmontando" los periódicos...
autor: Daniela Graffigna
fecha: 2013-07-18
fuente: SCUOLA/ Imparare a scrivere "smontando" i giornali: ecco come fare
(ESCUELA / Aprender a escribir "desmontando" los periódicos: he aquí cómo hacerlo)
traducción: María Eugenia Flores Luna

"¿Qué debe hacer mi hijo para aprender a escribir, profesora? ¡Sin embargo lee mucho!" A menudo quien enseña italiano ha escuchado repetir esta frase, de parte de los padres de familia que más o menos lo saben todo y son autorreferenciales. Pero el paso que a veces aun el profesor parece olvidar o dar por descontado es que aquello que se lee, para que pueda ser útil en todos los niveles, tiene que ser entendido, en el sentido etimológico del término, es decir captado y hecho suyo por el lector, no sólo en los aspectos de los contenidos, sino también, y sobre todo, en aquellos formales, que del contenido son vehículo fundamental. "Escribir bien significa también leer bien, no sólo comprendiendo palabras y frases, sino captando los matices y las implicaciones del discurso y, eventualmente, el intento persuasivo del autor": así Luca Serianni en la Introducción de su último libro, Leggere scrivere argomentare. Prove ragionate di scrittura (Leer escribir argumentar. Pruebas razonadas de escritura), editado por la editorial Laterza en primavera. La obra es, como recita el título, una guía a la composición escrita de textos argumentativos. Hasta aquí parece que no haya nada nuevo: también el manual, no sólo escolástico, está lleno de guías más o menos razonadas a la escritura (creativa, argumentativa, para los exámenes de estado, etc.) La novedad de la obra de Serianni es toda sobre el lado metodológico: el autor en efecto no propone reglas y procedimientos teóricos, que inevitablemente acaban por resultar, a docentes y aun más a discentes, abstractos y por lo tanto inútiles; él parte del objeto que quiere enseñar a realizar – textos argumentativos periodísticos –, lo descompone y lo analiza, para hacer ver cómo está construido, de modo que el aspirante a escritor pueda obtener elementos para mejorar la propia técnica de escritura: "El intento de este libro es a la vez humilde y ambicioso: ilustrar, comentando un cierto número de temas contemporáneos, cómo funciona un texto bien construido; qué puede obtener a través de una lectura atenta a captar la relación entre contenidos, explícitos o implícitos, y expresión lingüística; cuáles ejercicios y operaciones de análisis pueden servir, entrando en el laboratorio de un escritor experto, porque quien no es experto pueda mejorar su habilidad de escritura" (ibídem, p. X).

Otro efecto "saludable" y absolutamente no secundario de semejante enfoque a los textos es afinar la sensibilidad lingüística, textual y también literaria, del lector. Se trata en fin de llevar a adquirir la capacidad de gustar antes y producir luego aquellos textos que también del más reciente léxico didáctico-ministerial son definidos "complejos" (se vea el alegado A de las Indicaciones Nacionales para los Liceos de 2010, donde entre los resultados de aprendizaje esperados para el área lingüística comunicativa también se coloca aquel de "saber leer y comprender textos complejos de diferente naturaleza, captando las implicaciones y los matices de significado propio de cada uno de ellos, en relación con la tipología y el relativo contexto histórico y cultural", que sigue enseguida el primer objetivo de aprendizaje, es decir "dominar la escritura en todos sus aspectos,… modulando tales competencias según los diversos contextos y objetivos comunicativos").

Los ejercicios propuestos en el libro son de tres tipos: cloze ("reconstrucción de un texto a través de la reintegración de algunas palabras anteriormente borradas según varios criterios"); la "búsqueda del intruso" (sustitución de una palabra en el texto original con otra de significado opuesto: el estudiante tiene que localizarla y sustituirla con la original); individuación de una palabra partiendo de su definición. Aun para los ejercicios, además siempre muy estimulantes y cuya solución es provista al final del volumen, el aspecto más interesante es que ellos, por explícita declaración del autor, se proponen sobre todo como ejemplo de un método de trabajo, que el docente - destinatario prioritario del volumen, que no al azar no es publicado en el manual escolástico - puede seguir a su vez, creando cuestionarios análogos sobre otros textos: La batería de preguntas debe ser considerada en primer lugar como una propuesta para construir cuestionarios equivalentes, sacándolos de otros textos (ibídem, p. XXI).

La obra de Luca Serianni ya ha recibido acreditadas recensiones ("Leggere meglio per scrivere bene. E diventare cittadini più attivi [Leer mejor para escribir bien. Y volverse ciudadanos más activos]", de Luca Mastrantonio, Corriere della Sera, 19 de abril de 2013), en el que además se sintetizan las propuestas que el lingüista adelanta en el libro respecto a las tipologías de la prueba escrita de italiano del examen de Estado conclusivo de secundaria superior, propuesta que por lo tanto no es el caso de proponer aquí. Creo que en cambio valga la pena subrayar un ulterior aspecto por el que el autor va contracorriente: el hecho que él haya elegido extraer los ejemplos de textos "bien escritos" del ensayismo, de la tan a menudo vituperada prosa periodística contemporánea ("A diferencia de muchos colegas míos… estoy convencido que los periódicos italianos sean escritos bien en promedio; y óptimamente en las partes constitutivas como el editorial y los comentarios de los opinionistas", ibídem, Pág. VIII) y, ¡cosa inaudita!, de textos de estudiantes, (se vea la sección Scritture adolescenti [Escrituras adolescentes], penúltima del volumen). El mensaje es claro y expresado más veces: sustituimos al lamento sobre la trágica situación del presente la capacidad de localizar el bien, de valorizarlo y la voluntad de aprender de ello. Los pasajes propuestos, distinguidos por tipología de texto - respectivamente La escritura periodística (temas 1-7); El ensayismo (temas 8-13); La divulgación (temas 14-16), las ya citadas Escrituras adolescentes y Artículos de crónica – y, al interno de cada tipología, distintas por el contenido, se sacan de los mejores cotidianos italianos ("Corriere della Sera", "La República") a veces de sus inserciones o suplementos ("Il venerdì della República", "Io Donna", "Sette", "Style", etc.) o bien de periódicos más especializados ("Cartabianca", "Italianieuropei", "Vita y Pensiero", etc.) Las firmas son todas acreditadas; los argumentos, y por consiguiente los registros lingüístico-estilísticos son los más variados – se extiende desde la política extranjera al artículo de entretenimiento a la medicina –. Lo que cuenta, también bajo el perfil de la elección de los textos, es también una vez más la sugerencia metodológica del autor: ya que en el examen de estado se propone a los estudiantes que escriban, entre otras tres tipologías, también un ensayo breve o un artículo de periódico, haría falta que los discentes fueran conducidos para familiarizarse, de manera no episódica, ni impresionista o superficial, sino con precisa cognición de causa, con estas tipologías de escritura. Que sin embargo son aquellas más fácilmente identificables y que, también a causa de su largueza no excesiva, deberían aburrir menos a los estudiantes.

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