Armenia cuna de la Cristianidad /1
autor: Antonia Arslan
escritora
Carolina Cox de Queensbury
fundadora y gerente de Humanitarian Aid Relief Trust (HART)
Sarkis Ghazaryan
embajador extraordinario y plenipotenciario de la República de Armenia en Italia
Joseph Oughourlian
gerente de Amber Capital Investment Management
Graziella Vigo
periodista y fotógrafa
Robi Ronza (moderador)
periodista y escritor
fecha: 2013-08-18
fuente: Armenia culla della Cristianità
acontecimiento: Meeting per l’amicizia tra i popoli: "Emergenza uomo", Rimini, Italia
(Meeting para la amistad entre los pueblos: "Emergencia hombre")
traducción: María Eugenia Flores Luna

ROBI RONZA:
Bienvenidos a ésta que, después del evento inaugural, es la primera cita significativa cultural del Meeting de Rimini 2013. Alguno podría preguntarse por qué poner a tema Armenia, un caso tan particular que no está en las primeras páginas de los periódicos ni ahora, ni en los últimos meses, ni en los últimos años. Ante todo porque suponemos que es importante ocuparse de las cosas importantes aun cuando no son primicia. Y luego por una razón específica estrechamente ligada al tema de este año, “Emergencia hombre”.

Toda la historia del pueblo armenio es la historia de una pequeña Nación que, después de haber hecho un gran encuentro, el encuentro con el Cristianismo, ha iniciado algo extremadamente difícil, porque la condición geopolítica en que se encontraba ha puesto constantemente a prueba su identidad y, en condiciones aun muy difíciles al límite de sus energías, de las energías de estos hombres y estas mujeres, esta nación, que se pregunta cómo haya podido sobrevivir, en efecto ha sobrevivido y hoy vive un momento de nuevo florecimiento. Por eso de muy buena gana hemos decidido acoger la muestra “Armenia cuna de la Cristiandad”, cuna de la Cristiandad porque la conversión de Armenia es antiquísima.

Una muestra de extraordinario interés porque, como les vendrá luego explicado, toca tres puntos de la presencia armenia: la actual República de Armenia, el Nagorno Karabakh, el gran centro cultural de los frailes Mekhitaristas de San Lázaro de los Armenios en la laguna de Venecia. Son tres lugares importantes de Armenia, en particular el rarísimamente fotografiado Nagorno Karabakh muestra también un interés digamos específico por eso.

Les presento a nuestros huéspedes de esta tarde, partiendo de mi izquierda: ante todo Graziella Vigo, que es la fotógrafa y autora de las fotos de la muestra que les invito a visitar; el Sr. Joseph Oughourlian, que representa aquí, en esta sede, a la diáspora armenia. Ustedes saben que hay una Armenia fuera de los confines de Armenia, de los actuales confines de Armenia, que es más numerosa aún de la Armenia dentro de sus confines actuales. De aquí el fenómeno de la diáspora, que nace de una dramática condición pero que luego se convierte en riqueza de este pueblo. A mi izquierda Carolina Cox de Queensbury. Carolina es Viceprecidente de la Cámara de los Lord de Inglaterra, es una apasionada estimadora de la cultura armenia y el Nagorno Karabakh. Yo creía que solamente pocos periodistas aventureros hubieran llegado hasta el Nagorno Karabakh, Lady Carolina ha estado muchas veces y luego nos lo dirá. A mi derecha el Embajador Sarkis Ghazaryan, Embajador de Armenia en Italia, es un ex alumno de la escuela del Convento de San Lázaro de los Armenios, en efecto habla italiano mejor que yo. A su lado Antonia Arslan, armenia de Italia y autora de la obra maestra La Masseria de las alondras y otras obras. Yo le decía, cuando nos hemos encontrado a mediodía, que le estoy muy agradecido por lo que ella ha hecho, porque el trágico hecho del genocidio de los Armenios ha sido descubierto por mi generación a través del libro Los cincuenta días del Mussa Dagh. Pero luego esta atención sobre el genocidio armenio se ha desvanecido un poco y es La masseria de las alondras que la ha despertado sea en Italia que en muchos otros Países en que ha sido traducida. Puesto que la causa de los Armenios es una causa de libertad y la libertad es un bien indivisible, defender la libertad armenia significa también defender la nuestra. Doy la palabra a Antonia Arslan. Todos nuestros autores hablarán breve pero intensamente y pienso que esta tarde será de particular interés. Doctora Arslan le doy la palabra. Me disculpo. Habíamos establecimos que iniciara la curadora de la muestra que nos debe leer una carta del Abad del Convento de los Mequitaristas de Venecia. Graziella Vigo, Por favor.

GRAZIELLA VIGO:
El Padre Abad Elia de la Isla de San Lázaro de los Armenios de Venecia hoy no ha podido estar aquí a causa de la gran fiesta de la Virgen Asunta, pero nos ha mandado su voz y yo se las leo con mucho placer: «“He aquí cuánto es bueno y cuánto es agradable que los hermanos vivan juntos”. El conocido versículo del Salmo nos recuerda la bondad del encuentro con las personas. Pero ha sido Dios el primero a encontrar al hombre de muchos modos y encarnándose en su hijo ha dado prueba de su absoluta fidelidad. El hombre no ha entendido el valor y la importancia de este gesto y ha contestado con un enfrentamiento, culminado por el Dios encarnado con la muerte y la muerte de cruz.

Sin embargo Dios no se cansa nunca de esta oposición hosca del hombre y sigue queriéndolo encontrar, buscándolo, caminando con él esperando el momento propicio para revelarse y abrazar a su criatura. Y esta amorosa terquedad divina, que invierte con confianza allí donde nadie se tomaría la responsabilidad para invertir, continuará hasta el final de los tiempos. El Meeting de Rímini para mí se puede resumir en esta voluntad de encontrar al proprio semejante, no teniendo miedo del enfrentamiento, porque sólo perseverando en el bien se puede vencer el mal. Mi augurio es que este encuentro de hombres de buena voluntad aún pueda madurar año tras año para contribuir a elevar toda la sociedad humana que anhela a la verdad y que tiene necesidad continuamente de lo Inmenso para ser colmada. El catálogo de la muestra “Armenia cuna de la Cristiandad”, realizada con amor por Graziella Vigo y Joseph Oughourlian, a los que va mi agradecimiento fraterno, quiere testimoniar al hombre de hoy que la belleza de la naturaleza, referida en estas páginas y la sobria belleza de la obra del hombre, que con aquella dialoga si sabe acogerla como obra de Dios, no es sólo herencia para nuestro pueblo armenio sino para toda la humanidad.

El Meeting de Rímini sea por lo tanto también eso lugar de experiencia y memoria, donde todos y cada uno puedan reflejarse y reconocerse como hombres y como cristianos, inspirados en los valores simples de la amistad, del respeto, del aprecio de la verdad que, como nos sugiere la Escritura, nos hace libres. La memoria no debe morir nunca, ella enseña, construye, edifica, suscita experiencia, experiencia de encuentro».

ROBI RONZA:
Gracias. El Convento de los Mekhitaristas armenios de San Lázaro en Venecia es el pilar de la identidad cultural armenia y, al amparo de Venecia, ha podido conservar muchos documentos que en Armenia no han podido sobrevivir a las invasiones y a las destrucciones, por lo tanto para los armenios, Venecia es una de las capitales, se puede decir. Creo no equivocarme diciendo así. El abad no podía estar con nosotros porque éstos son los días de la fiesta de la Asunción, que es una fiesta mayor y no podía alejarse del convento. Doy la palabra, y espero no equivocarme, a la profesora Arslan.

ANTONIA ARSLAN:
Ante todo doy las gracias por la invitación, estoy feliz de estar aquí de nuevo. El año pasado hemos presentado El libro de Mush, mi historia de mujeres armenias que salvan un libro precioso y es un libro que hasta hoy es una de las perlas de la biblioteca de la ciudad de Yereván en Armenia que se llama Matenadarán. Pero hoy yo soy feliz de estar aquí para ver junto a ustedes esta muestra de fotografías, que con aquella inmediatez que da una imagen fotográfica, nos da la idea de estas tres partes de la Armenia: la Armenia real, el Nagorno Karabakh, que es una de las cunas del pueblo armenio, un territorio que ha sido contendido, dado al Azerbaiyán y que ahora es independiente, y en fin aquella pequeña joya de grande cultura armenia, que tenemos en Italia, y que es la Isla de San Lázaro en la Laguna de Venecia. Estoy orgullosa de haber contribuido al catálogo con la reproducción de una poesía de Daniel Varujan, este grande y extraordinario poeta, muerto a los 31 años, en los primeros momentos del genocidio que ha desarraigado al pueblo armenio de su tierra y de su realidad más antigua. Y justo para dar algunos pequeños flash, se me ha ocurrido, pensando en Varujan, del cual luego concluiré leyéndoles no la poesía reproducida en el catálogo sino un texto de otra poesía extraordinaria, muy profunda, me ha venido a la mente un episodio que hace unos años me ha conmovido profundamente, también he escrito un artículo.

El monasterio de Khor Virap, que está al sur de la capital Yereván, en Armenia, es el monasterio donde el Santo que ha convertido a los Armenios en 301d.C., siendo como saben Armenia la primera nación convertida al Cristianismo, fue tenido por 13 años, según lo que dice la leyenda, en un pozo, Khor Virap precisamente, significa foso profundo, por el Rey que no quería convertirse y que al final sucesivamente lo hizo. Pero no quiero hablar de él, sino de lo que me conmovió aquella vez que visité este monasterio sobre la colina, del cual se ve el confín de la Armenia con Turquía, distante 20 Km y del cual se ve perfilarse el monte sagrado de los Armenios, el Ararat, cubierto de nieve, el Ararat de las dos cimas, que fue expropiado a los Armenios con el tratado de Kars en 1924. En esta avanzada, en este monasterio de Khor Virap hay paredes cubiertas por pequeñas cruces y son, amigos míos, las cruces de los supervivientes al genocidio de 1915. Aquellos pocos restos dispersos de un pueblo que fue tan grande, incidían en la piedra como memoria como agüero, como recuerdo, como esperanza de encontrar a alguien de su familia disperso en el vasto mundo, que volviera a la antigua patria, a aquel pedacito que ha quedado y viera lo que había escrito un primo, un pariente, un amigo. Yo quedé muy impresionada por estas columnas, por este muro lleno de cruces, las cruces del recuerdo. Es el ejemplo más emocionante, uno de los ejemplos más emocionantes de cómo el pueblo armenio fuera tan pegado, ligado a esta patria perdida que no verá jamás.

La gran tragedia de los Armenios no ha sido sólo el genocidio, también ha sido la imposibilidad de regresar, la que se ha luego concretada en los años siguientes a la Primera Guerra Mundial. En 1915 es la tragedia de sangre, en 1915-1916. Los pocos supervivientes, aquellos que al final de su tragedia, escondidos como ratones en las quebradas de un amigo turco, escondidos porque hacían un trabajo indispensable, sobrevivientes de algún modo, esperaban dejar atrás la privación de la patria. No ha sido así. En los años terribles, llenos de pequeñas tragedias pero definitivos, siguientes a la Primera Guerra Mundial, los Armenios han sido desterrados de nuevo y para siempre. Esta particular característica de su tragedia es algo que emerge con fuerza en estos últimos años. De algún modo su identidad nacional ha sido forjada precisamente en relación a la fe que han elegido aquella vez. Muchas cosas podríamos decir sobre esto, otros hablarán después de mí, pero yo sólo quiero, para concluir, leerles dos pequeños grupos de versos siempre de Varujan, este gran poeta que ha muerto a los 31 años y que nos ha dejado no cantos de angustia o de dolor irreprensible o de venganza sino el canto del pan, el canto de su tierra.

Hay una poesía que se llama “Cruz de espigas en el altar de la Virgen” y nos da una imagen de María, de la Virgen que es tan profunda pero también tan original, es tan familiar, es tan humana que refleja justo el vínculo tan intenso del armenio con su tierra: “Madre, bendice esta cruz de espigas y dona a mis campos un verano de oro y una primavera de perlas. Más mis graneros estarán llenos, más las antorchas darán luz a tu altar. Haz, te ruego, como en los días antiguos, cuando de campo en campo vengas a pasear, las espigas no rocen tus pies sino sólo amapolas agitadas como nuestro corazón”. Éste es el final de la poesía “Cruz de Espigas”. Las espigas, la cruz, todo se vincula en esta especie de renovación de la fe a través del vínculo primitivo, primordial, potente con la tierra. Y el otro con el cual concluyo es quizás la poesía más bonita de Varujan en absoluto, se llama “Noche en el patio”. Cierto él había sido educado en Italia, en Venecia, también conocía la poesía italiana y un italiano aquí siente el eco de una antigua lectura de Leopardi, pero reelaborada, reinterpretada a la luz de un pueblo que está a punto de ser echado para siempre de su tierra. No les leo toda la poesía, espero que la lean solos porque es realmente extraordinaria, les leo sólo dos estrofas.

“Noche en el patio”. El campesino, el poeta duerme al abierto bajo las estrellas. “En el perfume del serpol, extendido encima de una gavilla, yo dejo que cada rayo toque mi corazón, y me embriago del vino de la gran cuba del Infinito, donde un paso desconocido pisa las estrellas fugaces. Es exquisito para mi espíritu zambullirse en la onda luminosa de azul, naufragar si es necesario en los fuegos celestes; alcanzar nuevas estrellas, la antigua patria perdida, de donde mi alma, caída, aún llora la nostalgia del cielo”. Gracias.

ROBI RONZA:
Por favor, la palabra a Lady Carolina Cox.

CAROLINA COX:
Buenas tardes, mil gracias. Y ahora me perdonarán si paso al inglés, si hablo en inglés, porque mi italiano sería para ustedes insostenible, sería un sufrimiento. Es un gran privilegio para mí estar aquí en este estupendo Meeting de Rímini y es un gran placer poder participar en este primer encuentro dedicado a la espiritualidad armenia. Yo no soy armenia como habrán notado, sin embargo, gracias a mi organización humanitaria, he tenido el privilegio de ir a Armenia 79 veces y en Armenia y en el Nagorno Karabakh. Es un privilegio enorme para mí visitar a los Armenios y Armenia y he aprendido a amar y respetar a los Armenios, sobre todo por su fe, que ha logrado sobrevivir por 1700 años a pesar de todas las persecuciones. Esta tarde yo les contaré tres breves historias.

Como primera historia, les querría contar con algún detalle más cómo el Cristianismo ha llegado a Armenia, y luego les contaré otras dos cosas que conciernen a la extraordinaria fe y los milagros que se verifican en el Nagorno Karabakh. Ante todo habrán oído hablar de Hovra, la iglesia construida donde el Cristianismo ha llegado a Armenia. Síganme en este viaje a aquel lugar. El lugar es un pozo profundo 10 mt. bajo tierra y ha sido Gregorio a querer llevar la buena nueva del Evangelio a Armenia. Pero el Rey era pagano y no quería saber nada del Cristianismo, por lo cual había condenado a Gregorio a la pena de muerte y a una sentencia de veras terrible, a una ejecución terrible. En la época, en el fondo de aquel pozo, había muchas serpientes y alacranes, sin embargo, como por milagro, Gregorio logró sobrevivir, no muere por las picaduras de alacranes y serpientes, y la hermana del Rey había tomado casí en simpatía a Gregorio. Estando en el fondo de aquel pozo y mirando hacia arriba se lograba ver, digamos hasta dos tercios de la salida, una grieta en la pared muy espesa del subterráneo y cada noche la hermana del Rey ponía en aquella grieta pan y agua para Gregorio. Gregorio ha logrado sobrevivir en aquellas terribles condiciones por 13 largos años, enterrado allá abajo.

A veces, pienso que él se habrá sentido un poco como Santa Teresa de Ávila. Se dice que una vez Santa Teresa de Ávila le haya dicho a nuestro Señor, con cierta rabia la verdad: “Dios, no me asombra que tú tengas así pocos amigos viendo el modo con que nos tratas”. Creo que la iglesia perseguida tiene esta sensación muy a menudo. En cambio, después de 13 largos años bajo tierra, el Rey desafortunadamente se enfermó de muerte, preguntó a sus sabios si alguien lo pudiera salvar y le dijeron que justo aquel hombre que estaba al fondo del pozo lo podría salvar. Gregorio es portado fuera, logró curar al Rey, el Rey se volvió Cristiano y declaró Armenia la primera nación Cristiana en el mundo, en 301 d.C.. Y nuestros hermanos y hermanas Armenios han mantenido esta fe por los siglos de los siglos. Y encuentro que sea para nosotros estrepitoso celebrar este nacimiento del Cristianismo. Gracias.

ROBI RONZA:
Me ha sorprendido que la baronesa Cox me hubiera dicho que habría sido breve pero no imaginaba que lograra ser tan breve. Gracias lady Carolina, intervendrá Antonia Arslan sucesivamente, y ahora la palabra a Joseph Oughourlian que nos habla de la experiencia de la diáspora y del término de la diáspora.

JOSEPH OUGHOURLIAN:
Gracias doctor Zumba. Yo les hablaré un poco de la diáspora que al final hoy es la realidad armenia porque se estima que en el mundo haya 12 millones de armenios y quizás de estos doce, 9 millones están en la diáspora en todos los Países del oeste pero también del este. Los Países más importantes para la diáspora son Rusia, Estados Unidos pero también Francia y obviamente, acá en Italia hay una comunidad y es esta isla de San Lázaro que es testimonio de la alianza entre el pueblo italiano y el pueblo armenio, del cual se habla ya desde los tiempos de los romanos.

Pues, yo soy hijo de la diáspora y como todos los hijos de la diáspora he vivido una tragedia. Hemos apenas hablado de este momento muy importante para la cultura armenia que ha sido el momento fundador de la Iglesia armenia y del Estado armenio. Hay otro momento, mucho más trágico, que de seguro es el genocidio que ocurrió en 1915 en Turquía, en el imperio Otomano. Habían tres millones de Armenios que vivían en paz en Turquía y hoy hay 40.000 - 30.000 según los cálculos. De esos tres millones que había en 1915, un millón 500.000 han sido asesinados. El resto ha ido al resto del mundo y se ha convertido en estos 9 millones que son justo testimonio de este martirio.

La palabra martirio quiere decir en griego testimonio, y estos Armenios han tenido en muchos casos la posibilidad de elegir, los turcos les han dado la posibilidad de elegir de convertirse al Islam y abandonar su religión, o de desaparecer. En el casi cien por ciento de los casos los Armenios han decidido por su religión, estar con sus principios. Por tanto es un momento absolutamente crucial. No se comprende la historia de los Armenios, tampoco la cultura armenia y la relación profunda que hay con la cristiandad, si uno no entiende este momento trágico de la historia armenia. Yo muchas veces me enfrento con amigos italianos, franceses u otros, sobre la cristiandad, sobre el catolicismo, sobre la Iglesia. Para ellos es muy difícil entender que para nosotros el apego a la Iglesia, el apego a la religión cristiana es una cuestión de identidad. No es un lujo, no es una elección: puedo elegir, puedo decir sí, soy cristiano, creo, voy a misa, no voy a misa. Es una cuestión mucho más profunda. Nuestros padres hicieron una elección muy profunda y por lo tanto nosotros, los hijos, hemos heredado esta elección que hace parte de nuestra cultura. Por tanto hay justo un vínculo que, de nuevo, va más allá de las elecciones filosóficas, religiosas. Es cuestión de identidad al interno de la diáspora.

Hay otro aspecto muy importante de la diáspora y de su relación con el Cristianismo. Después de la tragedia, todas estas comunidades armenias se han encontrado por todas partes del mundo y allí el único factor que tenían en común, la Institución que los juntaba a todos, donde se encontraban todos los domingos, era la Iglesia. Han formado partidos políticos, pero al final estos partidos políticos han quedado muy marginales y, tengo que decir, no han portado gran bien a nuestra comunidad en los últimos cien años. También han formado grandes organizaciones caritativas, que han tenido mucho éxito en muchos Países, que han creado escuelas, pero al final el vínculo que tenemos todos los armenios de la diáspora - somos tan pocos en las ciudades donde estamos, en los Países donde estamos -, el punto de referencia es la Iglesia. Yo soy católico, pero para mí la Iglesia Apostólica armenia es un punto de referencia absolutamente esencial. Y por tanto, de nuevo, la paradoja de que uno puede ser católico, protestante, no hablar una palabra de armenio, pero se encuentra en su casa en la Iglesia armenia apostólica de su ciudad. Por tanto, eso es absolutamente esencial para entender el vínculo profundo que une la religión, el Cristianismo con la cultura armenia. Luego, hace veinte años ha sucedido otro pequeño terremoto, esta vez positivo - no ocurre muchas veces en nuestra historia que haya eventos positivos, pero esta vez ha ocurrido - ha nacido, renacido, un Estado armenio. Y este hecho es muy importante. En 1992, Armenia renace de las ruinas del Imperio soviético y por lo tanto la diáspora está justo creando una relación con un País del que se había olvidado, que parecía muy lejano. Muchos de nosotros en diáspora no hablamos armenio, no han quedado en contacto con la gente en Armenia y por lo tanto hay todo un vínculo por crear que es muy importante como próximo desafío para nuestras comunidades.

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