Conocerse para elegir, los cursos de afectividad y sexual...
autor: Anna Maria Assunta Negri
profesora de Ciencias Naturales de secundaria, operadora de la Regulación Natural de la fertilidad de acuerdo al método sintotérmico C.A.Me.N, maestría en Fertilidad y sexualidad conyugal
Nadia Correale (entrevistadora)
profesora de Matemáticas y Ciencias de Escuela Secundaria y miembro de la Redacción de la revista Emmeciquadro
fecha: 2017-04-26
fuente: Conoscersi per scegliere: i corsi di affettività e sessualità
traducción: María Eugenia Flores Luna

Un tema candente, la formación, a la afectividad y sexualidad en la escuela, desarrollada en la entrevista con una experta - profesora de Ciencias en secundaria - que desde años conduce cursos dedicados para estudiantes, en colaboración con diversas asociaciones activas en este frente.

Un testimonio precioso para comprender cuánto es importante ofrecer a los jóvenes ocasiones de reflexión sobre su persona y sobre la experiencia humana en todos sus aspectos.

Porque la vita no se reduce a puro desahogo de emociones, hoy es cada vez más necesario volver a centrar aspectos importantes que conciernen al conocimiento de sí mismo y descubrir que los propios comportamientos se pueden fundar en un juicio y no sólo en el sentimiento.

Comencemos por su historia personal. ¿De cuánto tiempo se ocupa a acompañar a los chicos en cursos de educación a la afectividad y sexualidad? ¿Qué experiencias ha tenido en este ámbito?

La decisión de acompañar a los chicos en cursos sobre educación a la afectividad y sexualidad no proviene de mi connotación profesional particular, ya que no soy ni psicóloga, ni obstétrica, ni ginecóloga, sino simplemente una profesora de ciencias en el colegio.

Sin embargo puedo decir que siempre he nutrido un cierto interés por estos argumentos y siempre he pensado que los procesos inherentes a la reproducción humana no pudieran ser tratados en clase como cualquier otro tema.

Con el tiempo, también me he dado cuenta del hecho que para muchos profesores no fuera fácil ni obvio lograr afrontar en clase estos temas, ricos de significado tan importantes y de aspectos que implican la experiencia de las personas.

Hace diez años he sido invitada por María Boerci, ginecóloga y querida amiga, a participar en un curso de formación sobre el método sintotérmico de regulación natural de la fertilidad en el Centro Ambrosiano Metodi Naturali (C.A.Me.N). Después de un año de formación muy interesante y además laborioso, he iniciado a acompañar a las parejas que desean comprender los signos y síntomas de fertilidad, conocimiento que les permite vivir la sexualidad de modo más consciente y respetuoso de su persona.

Muchos jóvenes, siguiendo el curso, han expresado admiración y asombro por la belleza y el significado de lo que ocurre en el propio cuerpo, demostrando una gran capacidad de acogida y respeto por los demás en su diferencia y unicidad. Yo misma he quedado muy sorprendida por la gran riqueza generada en estos momentos, que se han demostrado profundamente formativos, y así he iniciado a preguntarme si no fuera posible crear encuentros similares también para los chicos.

He comenzado a frecuentar la asociación El taller del Orfebre, que reúne a los operadores del método sintotérmico C.A.Me.N, y he sabido de varios cursos sobre la afectividad y sexualidad dirigidos a los adolescentes y otras edades, propuestas sea en varias partes de Italia que a nivel internacional como una confederación de las asociaciones IEEF (The European Institute of Family Life Education, European Foundation).

He experimentado con gran satisfacción, junto a otros operadores, la validez de tales propuestas, desde el momento en que los alumnos, profesores y directores de los colegios en que me he encontrado a trabajar se han mostrado contentos con mis intervenciones.

El interés por un enfoque siempre más adecuado a los chicos me ha impulsado a participar en varias iniciativas de formación entre las cuales, en 2012, el curso impartido por Pilar Vigil sobre el programa Teen STAR (Sexuality Teaching in the context of Adult Responsability): se trata de un programa de educación a la afectividad y sexualidad, introducido con éxito en cuarenta Países, generado del encuentro entre la chilena Pilar Vigil y la estadounidense Hanna Klaus, ambas ginecólogas, acomunadas no sólo por la formación profesional, sino por la preocupación educativa en relación a las nuevas generaciones.

En los años sucesivos, he aceptado la propuesta de desarrollar tal programa a grupos de adolescentes, experiencia de la que he constatado una enorme eficacia.

¿Por qué es importante afrontar cursos de este tipo en una edad en la que los chicos desarrollan y cambian mucho en todos sus aspectos?

Puedo confirmar, no sólo en calidad de profesora sino también como madre de cuatro chicos ya bastante lejos del periodo del desarrollo y de los grandes cambios, que la adolescencia y la preadolescencia constituyen la fase más delicada de la vida de una persona. En este periodo los chicos se vuelven taciturnos, casi sordos a lo que los adultos querríamos transmitirles, a menudo son presuntuosos, ya convencidos de saber todo, nos consideran viejos e incapaces de entender la realidad que ellos viven.

Como profesora de ciencias me gusta parangonar esta fase de la vida a la fase de formación de la mariposa que toma el nombre de crisálida: los chicos ya no son orugas pero ni menos mariposas, en su capullo van al encuentro de la metamorfosis, transformaciones continuas que los hacen confundir e incapaces casi de reconocerse, tanto son rápidos los cambios que les ocurren. Podemos también parangonarlos a crustáceos que cambian, a merced de sus predadores y expulsados de las aguas agitadas en que viven.

Cursos formativos como los que he mencionado pueden revelarse de gran ayuda para los chicos en esta particular fase de crecimiento, como momentos de reflexión y de comparación con adultos y coetáneos normalmente no experimentables.

La mentalidad del mundo de hoy, dominada por el individualismo, por las relaciones frágiles y por «me lo merezco todo», golpea como un viento impetuoso a nuestros chicos que, como banderitas, se agitan, siempre más solos frente a situaciones hasta hace algún tiempo impensables, y es por tanto importante que ellos encuentren un lugar formativo y de encuentro, roca sólida para su camino de crecimiento hacia la edad adulta.

¿Cómo no comprender su desconcierto, así como el desaliento de muchos padres frente a la tarea educativa? La realidad es un continuo desafío que no puede dejarnos indiferentes: nos debe provocar, debe impulsarnos decidir de nuevo por la construcción de la persona.

El taller del orfebre

La asociación El taller del orfebre ha sido fundada en 1990 por el equipo de operadores del Centro Ambrosiano Métodos Naturales (C.A.Me.N) y de profesionales del Servicio Sanitario Nacional de otras regiones. Surge con el intento de constituir un grupo de trabajo y de debate entre personas apasionadas por el bien de la familia, está constituida por 300 socios y presente en todo el territorio nacional. La sede lombarda opera en 30 centros activos en todo el territorio lombardo; el sitio es www.metodinaturali.it/. El C.A.Me.N se adhiere a la IEEF/EIFLE (The European Institute of Family Life Education, European Foundation), una organización europea no gubernamental, fundada en 1992 en Grenoble, Francia.

El objetivo de la asociación es promover los valores de la vida familiar y de la educación que se desarrolla en su interior, particularmente el estudio de la fertilidad y de su regulación con métodos naturales. El Programa Teen STAR (Sexuality Teaching in the context of Adult Responsibility) ha sido fundado en 1980 por Pilar Vigil (profesora de la Pontificia Universidad Católica de Chile y miembro de la Pontificia Academia para la Vida) y de Hanna Klaus (directora del Centro de planificación familiar natural de Washington). Difundido a nivel internacional, el programa utiliza el método inductivo en un itinerario que inicia en el conocimiento de los ritmos biológicos del propio cuerpo para consentir a los chicos de descubrir el significado profundo de la sexualidad. En Italia desde 2010 Teen STAR colabora con el Centro de ateneo Estudios e Investigación de la Famiglia de la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Milán. Información en el sitio www.teenstar.it

¿Cuáles son los aspectos comunes, o similares, que ha observado en la metodología utilizada en los cursos propuestos por las diversas asociaciones?

Todos los cursos de las asociaciones que he conocido y con las que he colaborado se dirigen a grupos de diversas edades (preadolescentes, adolescentes, jóvenes) y son modulados en base a las exigencias específicas de cada momento de crecimiento.

Lo que acomuna a estos cursos es un enfoque personalizado y que tiene en cuenta la totalidad de la persona. Cada dato personal es tomado en seria consideración: el aspecto físico con todos los cambios e impulsos que derivan, el aspecto relacional que abre el «yo» a un «tú», a la alteridad, al misterio del otro siempre diferente e irreductible, la gran cuestión del deseo que define la dinámica del corazón como exigencia de verdad, de belleza y de amor.

Los chicos así son propensos a tener una actitud madura sobre la sexualidad como dimensión que concierne a la vida en el modo de pensar, de actuar y de relacionarse y a reforzar siempre más la conciencia del valor y de la unicidad de cada persona. Un elemento importante de todos estos cursos es en efectos la referencia a la teología del cuerpo de San Juan pablo II: el cuerpo es un don recibido y ofrecido al otro y el amor es un acto de responsabilidad de personas que se asumen libremente la tarea de construir el bien para sí mismos y para los demás

¿Cuáles en cambio los aspectos de diversidad entre los cursos propuestos, sea positivos que negativos?

La mayor parte de los cursos de las asociaciones con las que he colaborado está organizada, según modalidad y tiempos diversos, en base a las diversas situaciones, diversas sensibilidades y originalidad de los operadores o de los grupos de operadores, por ejemplo en relación a las regiones o a las naciones en que se desarrollan los cursos.

En cambio, los cursos desarrollados según el programa Teen STAR son conducidos según itinerarios precisos y predefinidos, distribuidos en tiempos largos (de 8 a 17 encuentros en el lapso de algunos meses). Tanto la duración como la secuencia de etapas precisas son peculiaridad de este programa: la duración expresa la dimensión del acompañamiento, desde el momento en que el tutor - o la figura del educador - es visto como alguien que se pone al lado del chico en busca de respuestas a preguntas acerca de su identidad y el sentido del crecimiento; la secuencia de etapas precisas expresa la voluntad de conducir a los chicos, a través de varias pasos, hacia el descubrimiento de todos aquellos factores que contribuyen a la construcción de su persona y de las relaciones.

Todos los trayectos que he emprendido con las varias asociaciones desean abordar el tema de la educación sexual en todas sus dimensiones: física, emocional, intelectual, social y espiritual; los tiempos del programa Teen STAR permiten seguramente un mayor ahondamiento. Por ejemplo, con este programa, las chicas son guiadas a reconocer los pasos del periodo fértil a los infértiles, y viceversa, de sus ciclos.

Hace falta lamentablemente tener en cuenta que no todas las escuelas u otras realidades educativas permiten la aplicación de cursos de tal duración.

Ha puesto en evidencia las peculiaridades del curso Teen STAR. ¿Podría ahondar más? También en base a experiencias personales que nos permitan entender mejor su validez formativa.

Quisiera comenzar precisamente por la modalidad con que inicia un curso Teen STAR, que aparentemente podría parecer una formalidad mientras en cambio indica el espíritu que anima todo el programa.

El Teen STAR es presentado primero a los padres y sólo después, una vez que estos han dado el consentimiento en sintonía con el programa, viene propuesto a los chicos, a los que se les pide adherirse libremente firmando también ellos el consentimiento.

Los padres de los chicos que se adhieran serán luego involucrados en otros dos encuentros de colaboración y de apoyo (uno casi a mitad y uno al final del curso), pero ellos no son nunca los que proponen el curso a los propios hijos, que se sienten responsables de una decisión que es de ellos, bella y también difícil. En el consentimineto, los chicos firman también la eventual posibilidad de dejar el curso en el momento en que no lo consideren útil: son pues tomados en serio desde el inicio, valorizados como personas maduras y libres de elegir. La cuestión de la firma del consentimiento los empuja a hacer preguntas al tutor, con el que entran así en relación para ver si vale la pena o no emprender tal trayecto.

Esta posición que valora su libertad, aunque no fácil de apoyar de parte de los //tutor que deben ser capaces de hacer sentir a los chicos siempre protagonistas y de no debilitar sus intereses en el tiempo, es seguramente una posición ganadora. Desde los primeros encuentros, los chicos son animados a ser protagonistas, a formular preguntas, a expresar sus ideas, a ponerse es decir en acción.

Mirando la experiencia hecha puedo afirmar que la secuencia precisa de los temas tratados, el enfoque y la metodología utilizadas en los varios encuentros son de gran ayuda. Se empieza siempre de la experiencia, se utilizan modalidades interactivas (como talleres con juegos de rol, trabajos en grupo, comparación de opiniones, películas, etc.), se toman en serio las preguntas de los chicos y se dejan abiertas todas las preguntas que conciernan a fases sucesivas; se adopta, en definitiva, aquel método inductivo que tanto ayuda a los chicos a «llevar dentro», a alcanzar, aquellos puntos de referencia útiles para toda la vida.

Como tutor, he podido experimentar cómo con el pasar del tiempo los chicos tengan confianza, se abran a un debate, se pongan en juego y adquieran una actitud madura sobre la sexualidad.

El conocimiento profundo del cuerpo, con sus ritmos biológicos y los sutiles mecanismos que son la base de la fertilidad, los ayuda a comprender lo precioso del lenguaje corporal y el valor de la persona y aprenden que no se puede separar la afectividad de la corporeidad, los sentimientos de los deseos, que se puede realizarse a uno mismo sólo en la unidad de cuerpo, psique y espíritu.

El descubrimiento de que en el propio ser está inscrita la capacidad biológica de ser padre y madre los llevará, cuando queieran conscientemente expresar las propias potencialidades, a tomar libremente una decisión por el bien de sí mismo y de los demás.

A los profesores, padres y educadores quisiera decirles que siempre es posible ser ayudados y apoyados, en la propia tarea educativa, por diversos «programas»: hay que estar abiertos, atentos y buscar aquellos lugares que puedan ser fuentes de ayuda.

Por ejemplo, además de los sitios de las asociaciones con las que he colaborado y que he citado precedentemente, señalo que en el sitio web www.sportellofamiglia.org es posible encontrar artículos y material informativo relacionados a las referencias legislativas, a experiencias y proyectos realizados en las escuelas, propuestas formativas dirigidas a los padres y profesores, news y citas en relación a escuela-familia.

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