Cristianos Perseguidos
autor: Staffan De Mistura
Enviado Especial de las Naciones Unidas en Irak
Joseph Kassab
Director Ejecutivo de la Federación Caldea en América
Mario Mauro
Presidente de Diputados del Pueblo de la Libertad en el Parlamento Europeo
Roberto Fontolan (moderador)
Director del Centro Internacional de Comunión y Liberación
fecha: 2009-08-28
fuente: Cristiani perseguitati
acontecimiento: Meeting per l’amicizia tra i popoli: "La conoscenza è sempre un avvenimento", Rimini, Italia
(Meeting para la amistad entre los pueblos: "Conocer siempre es un acontecimiento")
traducción: María Eugenia Flores Luna

ROBERTO FONTOLAN:
Era, el aplauso con que han acogido a estos amigos nuestros huéspedes de esta tarde, un aplauso de amistad y participación. Esta tarde aquello de lo que queremos hablar, aquello que queremos profundizar es un tema de los más graves, entre los más difíciles, entre los más trágicos de estos tiempos nuestros: es el tema de la persecución de los Cristianos en tantas áreas del mundo. Ello se introduce en la larga historia del Meeting, que ha querido desde siempre recoger el grito de ayuda que viene de tantas partes del mundo, de nuestros hermanos cristianos en particular. En los últimos años, la situación de tantos de nuestros hermanos, de tantas iglesias, de tantas minorías se ha agravado, no sé si se puede decir que de tiempo en tiempo se vuelve siempre más grave. Quizás deberíamos tratar de entender esta noche esta cosa y trataremos de entender de dónde viene, de dónde viene esta situación, por qué existe y hacer más claro nuestro conocimiento de lo que ocurre a tantos de nuestros hermanos, es para que nuestro testimonio, nuestra cercanía a ellos sea más fuerte, más clara, más laboriosa, más atrevida. Entonces querría presentar a los relatores de esta tarde. Hablaremos mucho de Irak, porque tenemos aquí con nosotros a Joseph Kassab, el director líder de la Federación caldea en USA. Es un iraquí que vive en los Estados Unidos desde hace muchos años, es biólogo no sólo de parte del estudio sino también del lado del business, tiene en efecto una sociedad que trabaja y opera en el sector de las nanotecnología pero desde hace muchos años su vocación, su profesión, así al menos lo he interpretado yo, su vocación es aquella de la defensa extenuante, atrevida, en todo campo, en todo el mundo, de la suerte de los Cristianos en Irak, que nosotros sabemos es una suerte muy difícil, muy amarga en estos últimos años. A mi izquierda en cambio está el embajador Staffan De Mistura, que es un gran amigo tradicional del Meeting, muchos de ustedes lo recordarán en otras ocasiones. Es difícil resumir su vida, me ha contado hoy que su vocación, su objetivo es aquel de molestar, de eliminar la guerra; ha nacido así su empeño en todo el mundo, desde siempre trabaja en el campo de la diplomacia, ha desempeñado numerosos cargos en el campo de las Naciones Unidas en Italia y el extranjero y es veterano de una intensa, y difícil creo, muy exigente misión como representante especial de las Naciones Unidas en Irak. No sé si podemos decirlo, dentro de pocos días cambia la sede de su oficina en Roma para el World food program, que es otra importante agencia de las Naciones Unidas, el Programa alimenticio mundial, desde la cual sigue ocupándose de la emergencia. Una vida en emergencia. En fin Mario Mauro, que conocen todos, hemos iniciado el Meeting el domingo pasado y hacemos pareja fija y por lo tanto de algún modo nos encaminamos a la conclusión de esta semana nuestra. Mario ha sido vicepresidente del Parlamento europeo, en la nueva legislatura del Parlamento europeo es vicepresidente del grupo italiano del Pdl y desde hace un año cubre un cargo especial, asignado a él en sede internacional como representante especial de la presidencia de la Organización por la seguridad y la cooperación en Europa, para ocuparse precisamente de la defensa de los derechos de los cristianos en el mundo y en particular en los 57 países que componen este importante organismo. Buenbo, empezamos, la palabra va inmediatamente a Joseph Kassab, hablará en inglés, en esta sala ha habido algún problema de audio pero esperamos que vaya todo bien. Querría sólo decirles también, cosa a la cual él tenía mucho interés, no es habitual para nosotros los del Meeting, que concluyera su intervención inicial rezando la oración del Padre Nuestro en arameo, que es la lengua hablada por esta comunidad, de la comunidad caldea en Irak, que es también la lengua que hablaba Jesús. Y por lo tanto de algún modo hemos hecho una excepción a las costumbres del Meeting, porque es un reconocimiento, también es un acto de acercamiento y de amor a estos hermanos nuestros. Adelante Joseph con su intervención. Gracias.

JOSEPH KASSAB:
Mil gracias Señor Fontolan, estoy encantado de estar aquí con huéspedes tan importantes. Querría agradecer al Meeting de Rímini por haber organizado este momento tan prestigioso y naturalmente por haberme invitado a hablar sobre la tragedia de los cristianos iraquíes. Empezamos ante todo, diciendo que es importante que entendamos cuál es la tragedia que estremece a los cristianos iraquíes pero sobre todo es importante entender cuál es la situación de los cristianos en mediano oriente. Justo allá donde ha nacido, el cristianismo está en una situación en que corre el riesgo de extinguirse. Los cristianos del medio oriente son las víctimas menos conocidas de los eventos desestabilizantes de los últimos dos siglos. Con una pérdida sin precedentes de cristianos, esta comunidad religiosa se esté enfrentando con una serie de profundos cambios globales. Hay mil millones y setecientos mil cristianos que constituyen la más grande religión del mundo, superando a muchas religiones conocidas como el Budismo, el hinduismo y el Islam. La conquista musulmana del siglo VII ha hecho que la población dominante se volviera impotente. Hasta la primera llegada del Islam había más de 17 millones de cristianos en la región, de los cuales 9 millones en Irak, 4 en Siria, 2 y medio en Egipto y cerca de dos millones en todos los países en la península árabe. En el siglo XII los cruzados pusieron a los cristianos en una situación muy difícil, porque tenían que elegir entre los mismos correligionarios y sus compatriotas. Las cruzadas provocaron una fuerte decadencia del cristianismo, la población cristiana disminuyó notablemente también en el período de la conquista otomana, durante el siglo XVI, luego hubo una ascensión y un declino de estos cristianos a causa de las invasiones de los diferentes imperios, sea autóctonos que externos. Hoy hay menos de 10 millones de cristianos en los países árabes. Los Caldeos, los asirios, los Caldeos de Mesopotamia e Irak, los Maronitas de Líbano, los Coptos de Egipto, los Siríacos de Siria, los Griegos ortodoxos, y luego los Armenios de la diáspora, algunos de los miembros de las tribus del Sudán meridional y los latinos católicos en Jordania. Se teme que la población cristiana en esta región pueda bajar a menos de 5 millones antes de finalizar el 2025. Esta caída podría acelerarse, llevando a la extinción al cristianismo allá donde ha nacido. ¿Pero de qué tienen miedo los cristianos del Medio Oriente? La herencia de la discriminación de los cristianos ha visto su cumbre en una serie de choques sanguinarios, en los últimos siglos, que han ampliado la fractura entre musulmanes y cristianos, llevando una segregación religiosa y naturalmente sembrando el miedo entre los cristianos. Vista la ausencia del estado de derecho, los cristianos de la región temen la superioridad de las otras religiones, en muchos casos los cristianos temen que la superioridad de las otras regiones haga que los musulmanes los asocien con el occidente y por lo tanto se sienten muy vulnerables cuando estallan crisis institucionales. Justo cuando la rabia de los islámicos se ha vuelto precisamente contra los cristianos, muchos particularmente han quedado chocados y temen precisamente ser víctimas de la rabia. Otro problema es que el occidente tolera principalmente diferencias de culto con respecto a aquellas raciales, mientras en el mundo musulmán hay mayor tendencia a tolerar diferencias de raza y color pero se discrimina la religión. Además en el Medio Oriente se da no solamente mucha importancia al credo de las personas sino también a su identidad personal, cosa que de por sí ha tenido un fuerte impacto social en la región. Esto ha distanciado naturalmente a los grupos étnicos y exacerbado las tensiones, llevando a algunos líderes de la iglesia a temer que la vida de los cristianos en la zona fuera puesta en peligro y las iglesias se vaciaran. Para simplificar, se puede decir que los cristianos iraquíes son siríacos, asirios, caldeos, cuyos antepasados se remontan a la antigua Mesopotamia, la tierra entre los ríos Tigris y Éufrates, que es actualmente Irak. Sus orígenes se remontan a milenios antes del nacimiento de Cristo. Cuando se les pregunta cuáles son sus orígenes, dicen que son la cuna de la civilización, progenitores de las religiones monoteístas más importantes del mundo, el judaísmo, el cristianismo y el Islam. Su aspecto más distintivo, que los diferencia de las culturas confinantes y de los otros grupos étnicos, es la lengua, que hablaban ya siglos antes de la llegada de Cristo, y es decir el arameo, la lengua que Jesucristo hablaba. Cuando Jesús encargó a los apóstoles difundir el Verbo, el apóstol Tomás y Tadeo con los discípulos Mar Addai y Mar Maris se aventuraron de Jerusalén a la Mesopotamia y los descendientes de las dos naciones, Asiria del Norte y Caldea del sur, es decir Babilonia, añadieron a los propios nombres la definición de Cristiano. Luego está la fundación de la iglesia de oriente que precisamente reunía a ambos grupos. Juan Pablo II, haciendo referencia a los cristianos iraquíes, dijo una vez que gracias al apóstol Tomás y Tadeo “Ustedes son los herederos espirituales de Cristo”. La opresión de los Cristianos en Irak empezó cuando los árabes musulmanes ocuparon el país en el siglo siete. Ellos aplicaban una metodología muy simple: quien no se convertía al Islam era obligado a pagar ingentes impuestos o tenía que afrontar persecuciones. Por muchos siglos la participación de los cristianos iraquíes a la vida política fue combatida, los cristianos no podían ser gobernadores, directores en los ministerios iraquíes, no tenían el encargo de embajadores, aunque algunos tenían un puesto de trabajo como adjuntos, porque su alto nivel de instrucción, su exposición a la cultura occidental eran consideradas importantes. Por cuanto concierne a la historia más moderna, el primer genocidio del siglo XX ha empezado el 24 de abril de 1915, cerca de Irak, en Turquía. En el 1918, 2 millones 650 mil cristianos, entre los cuales 750 mil asirios y caldeos, 1 millón y medio de armenios y 400 mil griegos habían sido asesinados por el imperio otomán. Este genocidio los cristianos lo llamaban "seyfo" que significa espada. En 1933, con la matanza de Simmele en Irak del Norte, murieron 3000 cristianos por el ejército iraquí. Fue la primera atrocidad cometida por la nueva nación iraquí que se había emancipado de Gran Bretaña en 1932. La islamización se afianzó y en el curso de los siglos fueron muchísimos los cristianos convertidos al Islam, obligados por la fuerza o por razones económicas. Las comunidades que quedaron intactas eran las que se encontraban en las zonas de montaña. Actualmente los cristianos iraquíes continúan sufriendo persecuciones. Saddam había nacionalizado sus instituciones y los seminaristas habían sido llamados a combatir guerras injustas. También prohibió que los cristianos recién nacidos recibieran nombres bíblicos. Las fuerzas internacionales de la coalición que han entrado en 2003 no han puesto fin a las luchas de los cristianos autóctonos. Bajo los ojos del gobierno democrático y del gobierno iraquí recientemente instalado, los cristianos han seguido padeciendo persecuciones. Antes del 2003 se consideraba que un millón 400mil cristianos vivieran en Irak, en 2009 éstos han disminuido muchísimo. Este enorme éxodo de masa ha hecho que los cristianos en Irak hayan disminuido notablemente, ellos no tienen ninguna intención de volver al propio país, como ha sido referido por el UNHCR Irak Support Unit, al alto Comisariado de la ONU para los refugiados. A pesar del persistir de la crisis la comunidad internacional, en particular Estados Unidos y la Unión Europea, no han logrado nunca idear una política global dirigida a parar esta grave persecución étnica y religiosa, mientras el Vaticano ha pedido a grandes voces que haya una tutela de los cristianos en Irak. Papa Benedicto ha lanzado un apelo al mundo, para que se haga un esfuerzo para tutelar la comunidad cristiana iraquí. En el discurso dado a los jefes religiosos musulmanes el 9 de mayo de 2009, Papa Benedicto ha pedido a la comunidad internacional y a los líderes políticos y religiosos locales que se garantice a los cristianos iraquíes el derecho a una cohabitación pacífica con los otros iraquíes. En otra declaración el Pontífice ha dicho que las relaciones entre cristianos y musulmanes han sido a veces “inciertas” pero los cristianos que han vivido siempre en Irak son ciudadanos con pleno derecho y gozan de los mismos derechos y de los mismos deberes como cualquier otro ciudadano independientemente de su credo. También este mes, un importante funcionario del Vaticano, el arzobispo Fernando Filoni, ha dicho que la desaparición del cristianismo de Irak será una enorme pérdida religiosa y cultural para todos. Y también ha dicho que si los cristianos continuarán a emigrar, pronto perderán la propia lengua, la propia cultura y la propia identidad y esto podría llevar a la extinción de estos antiguos cristianos. Después de haber visitado Irak en 2008, la comisión de los Estados Unidos para la libertad de culto internacional ha redactado una recomendación al presidente del EE.UU. para que designara a Irak como país de particular interés, referente a la ley internacional sobre la libertad de credo del 1998, en razón del persistir de graves violaciones de la libertad de culto en aquel país. Tenemos que entender que la pérdida, la desaparición de los cristianos en Irak también sería una pérdida para los musulmanes. Los cristianos pueden llevar una contribución de moderación, pueden ayudar a los musulmanes a abrirse y aceptar un mundo de mayor pluralismo y diversidad, como ha dicho el Arzobispo Sako, un importante miembro del sínodo episcopal Caldeo. En el sínodo Caldeo el obispo Serhad Jammo ha dicho que los derechos institucionales y de igualdad no les han sido reconocidos a los cristianos iraquíes y es por este motivo que no quieren repatriar y siguen tratando de emigrar hacia el occidente. Desgraciadamente el gobierno iraquí no ha hecho bastante para proteger a los cristianos. Esta comunidad constituye una parte integrante de Irak y refleja la importancia del país que como muchos otros países árabes puede convertirse en un país donde pueden coexistir en paz y armonía diferentes grupos étnicos y religiosos. El Corán ordena a los musulmanes que respeten a los seguidores del cristianismo. Pero estas palabras han quedado letra muerta, en cuanto no son aplicadas. Es responsabilidad de los árabes musulmanes garantizar que los cristianos y su religión queden en la propia patria con la misma dignidad y gozando de los mismos derechos como cualquier otro ciudadano. Les hablaré ahora de algunas de las atrocidades que han sido cometidas contra los cristianos en el nuevo Irak: un niño de dos meses ha sido secuestrado, decapitado, asado y luego devuelto a los padres; jóvenes cristianos han sido públicamente crucificados y luego han sido quemados; Ayad de catorce años ha sido considerado un sucio pecador cristiano y ha sido decapitado. Ha sido referido que Rita, de veinticuatro años, iraquí, ha sido secuestrada en Bagdad por 5 días, ha sido violada, maltratada justo porque era cristiana. “Me han dicho que tenía que convertirme en musulmana, yo he dicho que no, he rogado a Dios que me hiciera morir cristiana”, ha dicho a la propia familia que ha tenido que pagar un rescate de 15000 dólares para que fuera liberada. En 2008, cuando he visitado a Irak, quería ir a encontrar a un querido amigo de 65 años, el Arzobispo Paulos Faraj Rahho, pero he descubierto que había sido secuestrado por los extremistas y luego había sido brutalmente asesinado y por lo tanto desgraciadamente he tenido que participar en su funeral. Padre Paulos Iskander ha sido secuestrado, decapitado y desmembrado, cinco curas han sido secuestrados y liberados solamente después del pago de un rescate. Otros cinco curas y tres diáconos han sido asesinados. Hasta ahora 59 iglesias han sido asaltadas o bombardeadas a partir de junio de 2004 y al menos 100 chicas han sido secuestradas y violadas, algunas de ellas luego se han suicidado. Mujeres cristianas que no llevaban el velo han sido desfiguradas con el ácido. También han sido puestas de mira las empresas cristianas, el 95% de las tienda de licores han sido asaltadas, vandalizadas o bombardeadas. 500 negocios de propiedad de los cristianos en Dora han sido quemados en una noche, enteros barrios cristianos han sido vaciados y sus propiedades ilegalmente expropiadas por chiítas y sunitas. Mientras los musulmanes protestan porque un musulmán ha sido asesinado en Europa, no dicen nada de aquello que sucede a cientos de millares de cristianos en Irak o en el pueblo del Darfur o a los Coptos en Egipto. Gracias. Ahora querría que se recitara una oración, el Padre nuestro, en arameo, la lengua que hablaba Jesucristo y querría que se dedicara a la iglesia perseguida por Irak.

ROBERTO FONTOLAN:
Ha sido realmente emocionante, hemos sentido este testimonio con una emoción profunda. Querría pedirle hoy al embajador De Mistura que nos cuente este hecho iraquí que Usted ha vivido tan intensamente en estos últimos años. Gracias

STAFFAN DE MISTURA:
Estoy feliz de estar aquí, mi primer encuentro italiano, a parte del G8 en julio, de cuando he vuelto de Irak. He pasado los últimos dos años en Irak como enviado especial del secretariado general. Han sido dos años difíciles, dos años particularmente difíciles, porque todo lo que han escuchado ocurría a veces no lejos de donde estábamos, delante de nuestros ojos y no les ocurría solamente a los cristianos, desgraciadamente. Allí los números son hasta mucho mayores de los que han escuchado. Al mismo tiempo soy feliz de haber estado allí y un amigo mío, Sergio Mela, ha muerto en Bagdad, 28 de mis colegas han muerto allí y cuando me han pedido volver a Irak para proponer de nuevo la iniciativa de la ONU, francamente yo he sentido la necesidad como 354 de mis colegas, de volver, justo para demostrar que no nos rendimos. Pero quien no se ha realmente rendido son los iraquíes y ha sido un poco el elemento que nos ha ayudado. Yo, antes de ir a Irak, he vivido y trabajado 38 años en misiones de guerra en Bosnia, Afganistán, Somalia, Sudán, en Irak cuatro veces, ésta es la 5° vez y a menudo he visto las comunidades cristianas y otras minorías en el fondo convertirse en el chivo expiatorio. Decía justo a usted, hoy, cuando me ha preguntado por cuál motivo he entrado a la ONU, tenía 17 años - no he entrado a los 17 años, pero tenía 17 años y el estímulo… y realmente quería ser bombero y por lo tanto en el fondo no está muy lejos - y el estímulo fue un viaje a Chipre, mientras acompañaba como voluntario a un funcionario del Programa alimenticio mundial que iba a ver la zona entre Turcos y Griegos. Por primera vez en mi vida vi, a los 17 años, a alguien morir delante de mis ojos - yo no he visto ni siquiera a mi abuelo morir a aquella edad - morir delante de mis ojos por el impacto de una bala. Era un chico, quizás de 9 o 10 años, y era, no sé si era turco o griego, pero para mí eran idénticos, tenían todos los mismos bigotes, bebían el mismo café, que llamaban Turco o Griego. Era inconcebible que se tuviera que disparar a los civiles, utilizando, en aquel caso, a otra minoría, los más débiles, los civiles y los niños como instrumento de conflicto entre uno y otro. Y basándome en mi fe cristiana, he querido, de alguna manera, transformar al bombero en un bombero internacional. Éste es el motivo por el cual volviendo a Irak ha sido muy difícil mantener cierta objetividad frente a lo que han escuchado y por lo tanto trataré de ponerlo en cierto contexto, si me permites. El primer contexto es… miren, ha habido algunos momentos en que tenía que verdaderamente hacer un esfuerzo para ser ONU y no ser sencillamente mi pasado, mi presente. El primer contexto… es verdad los cristianos han sufrido y sufren en Irak, y es verdad que son también una gran comunidad, grande sobre todo por que han contribuido y contribuyen en aquel país. Son una comunidad antigua, han escuchado, la lengua de Jesucristo, la que hemos escuchado en el Pater Noster en arameo. Han sido quizás las comunidades más antiguas, quedaron auténticas, desde la cristiandad del Medio-oriente, han contribuido a la cultura, contribuyen hoy de manera relevante aún en todo lo que es la “inteligencia”. No olvidamos, al ministro de relaciones exteriores de Saddam Hussein, Tarek Aziz, era cristiano. Luego el mismo Saddam Hussein, con todo su horror…. yo lo he encontrado desafortunadamente dos veces y les puedo confirmar que era un personaje para no encontrar, pero era mi trabajo. Se encuentran por trabajo, sobre todo con la ONU, no con los con los cuales estás de acuerdo, sino tienes que tratar de convencer a ser diferentes a aquellos con los que no irías a cena. Desafortunadamente yo he encontrado a varios dictadores y Saddam Hussein tenía en todo caso el pragmatismo de darse cuenta que Terek Aziz era cristiano pero era muy hábil en el ser un ministro de relaciones exteriores, por lo que concierne al objetivo de Saddam. Ahora los cristianos, después del fin del régimen de Saddam Hussein, fueron perjudicados es verdad, han sido perjudicados fuertemente porque venían considerados de alguna manera vecinos, injustamente, a Saddam Hussein, sencillamente porque los cristianos siempre han hecho su trabajo y haciendo su trabajo eran en todo caso útiles al sostén de la cultura, de la academia, de la universidad, de los hospitales, de las escuelas. Ahora lo que está ocurriendo recientemente es en cambio muy diferente. Se debe decir ante todo: muy bueno el intérprete pero ha cometido algunos pequeños errores, los cometemos todos, cuando hablaba de islámicos no se refería a los islámicos, se refería a los fundamentalistas islámicos, a Al Qaeda; llamémoslo por su nombre, los que han matado a mi amigo Sergio, los que han matado a tantas otras personas desde Madrid hasta Bali y que han seguido matando a muchísimos musulmanes. Los últimos cuarenta días, miraba los últimos accidentes, hemos tenido más de trescientos muertos, de éstos, doce cristianos, todos los otros chiítas, en gran parte turcomanos y de otras minorías que son pequeñas minorías chiítas cuyas creencias se remontan al arcángel Gabriel, piensen lo antiguo que es esta pequeña minoría, creen ser los descendientes del arcángel Gabriel y como tales considerados blasfemos, obviamente por los fundamentalistas islámicos, que son en este caso Al Qaeda. Los Sunitas y los Chiítas son ambos víctimas del terrorismo de Al Qaeda, la prueba, cuando llegué la segunda vez a Irak, fue la explosión de la mezquita de Samara, la Mezquita de oro de los Chiítas, obra de Al Qaeda. ¿Y qué cosa produjo? El ping pong de violencia entre una y otra etnia, entre Sunitas y Chiítas que se acusaban recíprocamente de haber contribuido a este crimen, pero era precisamente lo que quería Al Qaeda. Hablamos de más de 50 iglesias, bien, pero 73 mezquitas fueron destruidas y esto sólo para remarcar que no quiero creer y no creo que los Iraquíes, sean islámicos o no islámicos, Sunitas o Chiítas, o Curdos, que son Islámicos que protegen a los cristianos en el Norte, sean anticristianos. Más bien yo he hablado más veces con el Presidente del Consejo Malik, que me ha indicado claramente que él hará de todo y hace de todo, pero tampoco él logra proteger a los suyos de estos horrores que ocurren en contra de los correligionarios. ¿Ahora dónde estamos actualmente? Estamos en una situación un poco particular, en el sentido de que las minorías, en Irak, son utilizadas justo porque son débiles, para poder de alguna manera crear una sensación de inestabilidad en Irak y por medio de esto demostrar que el gobierno no logra mantener la situación. Quizás también para producir una reacción internacional, demostrando que Irak no lo logrará nunca. Mientras en cambio los cristianos, éstas son palabras de Malik no las mías, que ha dicho cuando he ido, porque he ido dos veces, a protestar cuando hubo atentados a los cristianos, el año pasado en particular, en fin recientemente en algunas Iglesias en Bagdad, siempre hechos por Al Qaeda: “Para nosotros los cristianos son como un trozo del mosaico, y el mosaico tiene un significado cuando todas las piedras están allí y las piedras del mosaico de los cristianos y otras minorías históricas, son parte integral de nuestro mosaico”. Yo le creo. Ahora aquello que está ocurriendo en cambio, es que muchos se han ido fuera, y muchos de alguna manera han decidido emigrar porque estaban aterrorizados, pero muchos han quedado y yo querría dirigir, en nuestra oración de hoy, nuestro pensamiento a todos los que han tenido el coraje de quedarse, y son muchos. Ellos aman su tierra y es su tierra desde hace 2.000 años y es una tierra a la que son muy apegados, si se fueran, sería una terrible pérdida para Irak, para el Medio Oriente, no para la Cristiandad solamente. Les doy ahora un ejemplo y llego al punto. El año pasado hubo un momento muy difícil, por decir que estamos preocupados pero también nos movemos juntos todos. Hubo un momento muy difícil en que los cristianos se volvieron el as bajo la manga de quien no quería tener las elecciones provinciales en Irak. ¿Cómo hicieron? Trataron de matar a 12, 13, 14 de ellos y entendimos que había algo detrás, había Al Qaeda que quería de alguna manera desestabilizar toda la zona, produciendo un conflicto entre Curdos en particular y Árabes. Ahora bien las elecciones estaban en duda, en cambio ha sido gracias a un trabajo conjunto entre nosotros de la ONU y los cristianos diputados políticos en Irak que en efecto se han salvado las elecciones, ¿por qué ha sido hecho? Una real y propia campaña de identificación, para que hubiese una cuota garantizada para los cristianos, pero la cosa bonita de la cual todos tenemos que estar orgullosos de esta aproximación que han tenido, era que no han hecho una campaña para tener diputados cristianos en el Parlamento, sino de todas las minorías y se han vuelto paladines, en nombre de la Cristiandad, de las otras minorías islámicas. Cuando hemos logrado conseguir la ley electoral, que ha producido luego las elecciones en que han sido elegidos diputados cristianos, ellos fueron de hecho el rompehielos para hacer que también las otras minorías, las mujeres, fueran consideradas. Cuando en cierto momento se entró con el juego de las minorías, las mujeres que no son una minoría en Irak, más bien, una mayoría, son más del 50%, lograron tener una cuota del 25%. Deberían haber visto cuanta campaña electoral lograron hacer para ser elegidas. Conclusión, por motivos religiosos, visto que soy del mismo sentimiento de ustedes, como objetivo de la vida, soy optimista, por lo tanto no puedo acabar diciendo “Ay, quién sabe qué cosa sucederá en Irak”. Yo tengo confianza. Cada día, después de que ocurría un atentado y se oía un terrible boato en la ciudad, yo me acuerdo que hacía enseguida una oración, porque sabía que en aquel momento alguien estaba muerto y por lo tanto rogaba por quienquiera que fuese muerto. Cuando entraba en la zona roja desde la zona verde, para tratar de ver qué cosa se podía hacer para ayudar, quiénes eran los s0brevivientes, dos horas después, no digo después de mucho, sino sólo dos horas después, veía que en silencio se remangaban las mangas y empezaban a limpiar todo, con un ojo firme, duro, silencioso, decoroso y recomenzaban, recomenzaban, recomenzaban. Esto me da un sentido de esperanza en Irak. El día de Navidad, cuando he ido a la Misa caldea en la zona roja, a pesar del peligro para todos, yo incluido, pero yo tenía guardaespaldas, ellos no los tenían, yo tenía el corpiño antiproyectiles, ellos no lo tenían, he visto que la Iglesia estaba rebosante de personas y todos al unísono rogaban, cosa que en el fondo en Italia es difícil ver, entrar en una Iglesia y sentir simultáneamente a todos rezar. Era el momento de la identidad y del orgullo. Gracias.

ROBERTO FONTOLAN:
Gracias embajador, porque su misma vida, su misma biografía es un testimonio para nosotros, testimonio de empeño y apego. Luego también me conmovía lo que usted ha citado a propósito de la defensa de los cristianos, también de las otras minorías y nosotros aquí siempre hemos estado muy convencidos y hemos tenido una confirmación de sus palabras, que cuando hay un principio de libertad para los cristianos, de algún modo este principio es más fácil que valga para todos, a pesar de los errores, las culpas, los sectarismos que cogen todas las comunidades, todas las minorías, incluso también aquella cristiana naturalmente. Y me conmueve porque el otro huésped que hemos invitado y que no ha podido estar aquí, Shahbaz Bhatti, que es el Presidente de la Asociación para las minorías en Pakistán, es una figura cristiana, de gran empeño cristiano, que ha creado, junto a otros, una asociación para la tutela de todas las minorías en Pakistán. Me conmueve como, también en situaciones tan trágicas, así difíciles, hay una posibilidad de no quedar arrollados y aplastados. Bien, Mario, usted ha contribuido también a ampliar un poco nuestra visión, a darnos toda la complejidad de este contexto. Mario creo nos ayudará todavía a convertirnos en un poco más complejos, a ampliar todavía un poco más nuestro panorama, porque Mario Mauro se ocupa de estos temas sobre una escala vasta; muchas veces hemos tenido encuentros comunes y mucho más hace él que yo, en los que hemos contado y afrontado estos temas.

MARIO MAURO:
Gracias por la invitación. Si me es permitido robarles algún minuto, yo esencialmente en esta intervención querría contestar a dos preguntas. La primera ya ha recibido una contribución preciosa del embajador Staffan De Mistura, porque seguramente la confusión entre una persecución que se anuncia por razones religiosas y que atrás encuentra ingeniosamente un proyecto político por desarrollar, es una de las principales causas de confusión que hoy vive el mundo, porque es evidente que la instrumentación del fundamentalismo, es decir la capacidad de tomar a Dios como pretexto para un proyecto de poder y a esto luego doblar la capacidad de incendiar un territorio, es uno de los monstruos peores con el que nos encontramos en nuestro tiempo. Pero la pregunta queda. Y la pregunta más simple es que junto, con un enfoque que seguramente es dictado por los tiempos y los modos de la política, pueda ser tout court la persecución para quien cree en Cristo. Yo trataré de seguir un hilo lógico por el cual, mientras intentamos dar respuesta, y una respuesta consistente, al mismo tiempo podemos ser contemporáneamente abiertos a la esperanza, porque la experiencia simple pero grande que yo he tenido en estos años es que la sangre de los mártires por la fe es la razón misma de nuestra capacidad de enamorarnos del bien y de perseguirlo en cada instante de nuestra vida. Pero vamos en orden. En lo que venía relatado, es decir el hecho de Irak, están todos los elementos de los que hacía mención. Cuando he iniciado mi actividad parlamentaria, hace diez años, sencillamente siguiendo la historia de una transferencia bancaria ligada al centro cultural de la avenida Jenner en Milán, he podido emprender un largo camino que me ha llevado a España y a Kosovo, que Staffan De Mistura conoce muy bien y donde se han entrenado por largo tiempo no sencillamente las milicias islámicas, que han llevado luego su verbo de muerte también a Afganistán, sino también las diplomacias internacionales, es decir aquellas realidades que hacen un juego muy parecido a aquel de las tres cartas que hacen nuestros amigos napolitanos, o también de otras nacionalidades, en los rincones de las calles y las metros, precisamente, esconden la verdad y, tras la verdad, ponen aquel proyecto de poder que parece ser el único horizonte del moverse de la política. En efecto, ¿qué sucedía? Cuando llegaba a Khartoum para encontrar Ibn Al Tourabi, que es un nombre que a ustedes puede no decir nada, pero ha sido uno de los maestros del terror, el hombre que ha creado la base fundamentalista del gobierno islámico de Khartoum, el hombre que Omar Al Bashir ha inventado, es decir el actual presidente sudanés, que hoy es perseguido por un mandato de captura internacional sobre la base de un proyecto que la comunidad internacional quiere hacerle y que evidentemente no hace nada para notificarle en cualquier circunstancia, ahora bien, aquel hombre había sido puesto por Bashir al arresto domiciliario. Me ha recibido cortésmente - ha estudiado en la Sorbona, es muy gentil, habla 7 lenguas - y me ha dicho básicamente: ¿qué es el fundamentalismo? El fundamentalismo es el único atajo posible en un contexto, aquel post-colonial, en que para cambiar un gobierno, después de cincuenta años o después de sesenta años, la única posibilidad es vencer la batalla de la ortodoxia, es decir convencer al pueblo que soy yo el intérprete de Mahoma y de Dios más que aquéllos que están en el gobierno. Y este instrumento, por lo tanto, es una advertencia importante y relevante e igualmente irritante para las clases líderes en países que son sobre todo los países del Medio-oriente, tanto que para sustraerse a este chantaje fundamentalista, por ejemplo, la leadership saudí por mucho tiempo ha practicado una acción política en que no necesariamente la derecha sabe qué hace la izquierda y si está dispuesta a realizar, a través de la promoción de las escuelas wahabite, de hecho un sostén también a hipótesis de naturaleza terrorista. ¿Esto qué ha tenido como consecuencia? Un dilatarse y sobre todo un transferirse, específicamente en sede europea, las motivaciones de los aspirantes a terroristas y por lo tanto sobre todo luego una globalización que ha elegido, atención y aquí vengo al segundo punto, el aspecto de la guerra contra los cruzados, un punto que es indispensable comprender para comprender como de hecho hace de cobertura para el confronte religioso el confronte político. ¿Cuál es este punto? Porque, evidentemente, si yo tengo que decir a un pueblo, que es aquel pueblo que yo quiero que me siga para que me asegure el poder en mi país, que hemos padecido un colonialismo y que este colonialismo ha sido de algún modo la razón por la que hemos perdido todo el bien que nos venía asegurado por la tradición y de aquella realidad de bonanza que había en esa época nunca antes vista en nuestro país, yo tengo que localizar con precisión las responsabilidades y al culpable. Pues, decir “Cristianos” quiere decir “occidentales”, y decir occidentales quiere decir “enemigos”. Y esto viene hecho específicamente si pienso que quien tiene en pie al gobierno de ahora, son precisamente aquellos mismos occidentales, por lo tanto si quiero quitar el sillón a quien en este momento administra aquel poder, la tentativa de conectar juntos todos estos significados es también un modo con el que yo abro la posibilidad de comprensión adecuada de la realidad y estimulo lo que es un justo resentimiento, porque seguramente hay una injusticia por sanear. Esto ha sido a tal punto verdad que la suerte de los cristianos mediorientales es una suerte que se entrelaza con una complejidad de hechos políticos que va desde cuestiones que nosotros hemos tratado de profundizar en los años pasados, como es aquella libanesa, pero que pasa seguramente a través de las suertes de muchas iglesias que han conocido su reorganización y casi su extinción, sencillamente por la aplicación servil de esta impostación. Una impostación demencial, pero que no por esto influye menos. Si van sobre muchos de los sitios islámicos que apoyan la acción de los terroristas, falta la constatación más elemental, y es decir que muchas de aquellas iglesias vivían en aquellas latitudes mucho antes de la dominación islámica, y al mismo tiempo la tendencia a identificarlas con la presencia de tipo colonial y luego hasta con la presencia de los soldados americanos después de la intervención en Irak, es por supuesto la expresión de esta tentativa que queda una tentativa política. Es verdad por lo tanto que la política ha sido aquel fenómeno por el que la tentativa de leer el contraste, que se hace también contraste religioso, ha tenido la capacidad de representar al enemigo como al que tenía una fe diferente de la tuya y que se debía golpear, con, atención, el pequeño detalle que mi verdadero enemigo, es decir lo que yo quiero golpear realmente, y aquí tiene una vez más razón Staffan De Mistura, es a lo mejor el sunita y el chiíta que me contiende en cambio el consentimiento sobre mi territorio. Entonces es como un tipo de tragicómica interpretación que venía dada una vez en las caricaturas de las que era protagonista Walter Chiari: se hacía una gran discusión y se cogía a bofetadas a un tercero que no tenía nada que ver y al que se le podía endosar todas las culpas, para esperar llevar a casa el propio resultado. ¿Pero si éste es el cuadro que una lectura adecuada de fenómenos complejos como los que viven en Medio oriente, nos hacen representar, qué sucede frente, por ejemplo, a una noticia como ésta? El despacho Diocesano de la Diócesis de Vinn ha difundido ayer en la noche una declaración en la que condena los ataques de la policía vestidos de civil y de los gamberros a sus órdenes contra dos sacerdotes, cuyas condiciones son muy críticas. Ambos están internados en el hospital de Dong Hoi, el primero con costillas rotas y herida en la cabeza, el otro con costillas rotas por haber sido golpeado y luego arrojado del segundo piso del edificio. La declaración incluso denuncia que los policías vestidos de civil y los gamberros han atacado a cualquier persona que tuviera encima una señal religiosa católica. En particular los gamberros han golpeado salvajemente a una mujer y a su niño de nueve años. El sacerdote ha sido atacado por un grupo de policías vestidos de civil mientras se acercaba a la parroquia para concelebrar la Misa junto a otros cinco sacerdotes del decanato de Trouc. La Misa debía dar inicio a la manifestación de protesta después de la paliza padecida por diferentes fieles de la parroquia de Tamtoa que estaban arreglando la iglesia en ruinas. Siete fieles han sido por otro lado arrestados. En la manifestación han tomado parte 170 curas, 420 religiosas y cerca de 500.000 mil religiosos de la diócesis de Vinn y otras diócesis cercanas, distribuidas en los 19 decanatos. Mientras iban a Tamtoa, tres mujeres han sido golpeadas por un grupo de hombres. El párroco ha tratado de intervenir para salvar a las otras mujeres “pero antes de que pudiera hablar, ha dicho, ellos han dejado a las mujeres y me han pegado con brutalidad, habiéndome reconocido como párroco. Habían al menos treinta policías en uniforme, allí cerca, y se han quedado a mirar con indiferencia mientras sufría el ataque”. Los matones le han roto algunas costillas, heridas a la cara y a la cabeza, hasta que un grupo de fieles no lo ha liberado y lo ha conducido al hospital. Sucesivamente un grupo de matones, con muchos instrumentos de ofensa, ha llegado al hospital y ha circundado el edificio. El párroco de Haloi, estaba en el hospital para visitar al sacerdote golpeado en precedencia, acompañado por el vicegobernador. Llegando al hospital, el vicegobernador se ha escabullido. Un grupo de matones ha circundado al párroco, que se había quedado solo y lo ha golpeado de modo cruel, antes de echarlo del segundo piso del hospital. Ahora está hospitalizado en coma, y sus condiciones son muy críticas.
Estamos en Vietnam. Estamos a miles de kilómetros de Irak, estamos en un contexto donde ninguna interpretación y juicio agudo puede dar razonablemente una lectura que hunde sus raíces en un proyecto político que se confronte con el término fundamentalismo y que se confronte con algunos de los temas que muy de cerca de algún modo han incendiado la experiencia del gobierno del mundo en estos años. Estamos más bien en un país por muchos motivos, de mucho tiempo a esta parte, considerado casi tranquilo, es decir considerado por muchas razones un país donde sustancialmente la experiencia post-comunista se está de algún modo positivamente desenvolviendo. Sin embargo, en este país, ¿a quién dan molestias los cristianos? ¿A quién dan molestias los cristianos, qué problema representan los cristianos? Y si el problema que los cristianos representan por ejemplo en un país como la India, como hemos aprendido a comprender después de las matanzas de Orissa, también puede ser aquel profundizado por una lectura política, ¿qué lectura política es adecuada para el hecho que he tratado de describir hace pocos minutos? Y sobre todo: ¿qué sucede no para los cristianos sino para el mundo entero, es decir para cada uno de estos países, cuando se tienen como resultados los hechos que he descrito? En el caso por ejemplo del obispo de Orissa, la declaración de este prelado nos tiene que hacer reflexionar intensamente: ya no tengo fe en la justicia del estado. Es decir, cuando un hombre, acostumbrado, en términos de realismo, a estar cerca del sufrimiento del propio pueblo y de las personas que le son confiadas, dice con sencillez que es verdad, quizás hay razones que exceden al contraste religioso, por lo que sus fieles son perseguidos pero en el momento en que ve que las instituciones de aquel país ya no son capaces de actuar realmente por la defensa del último de sus ciudadanos, porque, por el hecho de que es cristiano, lo consideran menos ciudadano que otro, entonces, de algún modo, ¿qué cosa va en crisis? Va en crisis en el fenómeno “persecución de los cristianos” la esperanza cierta en el hecho de que la convivencia civil pueda ser adecuadamente conducida por aquellas que son las instituciones de este mundo. Y entonces, ¡atención!, es realmente verdadero: aquello a lo que nosotros nos exponemos a través de la persecución religiosa es el conflicto, pero ¡no el conflicto de religiones! No tenemos que ser tentados a creer en este artificio mediático, con el que es propuesto el esquema de los opuestos extremismos, porque no existen opuestos extremismos, teniendo en cuenta que no tenemos memoria hasta hoy y en los últimos diez años de muertos, heridos y contusos provocados por fuerzas extremista católicas. Entonces evidentemente hay algo que representa no sólo un desengaño por una lectura de tipo político, sino algo que se expone a nuestra tentativa de juicio para ir a fondo de lo que realmente es la fe. Volviendo a Irak y concluyendo, en efecto, no podemos descuidar el hecho de que han muerto más de quinientas personas durante estos años entre seminaristas, monjas y hasta obispos en el país entre los dos ríos. Han muertos asesinados en los modos más terribles: algunos de ellos degollados. El degollamiento de algunos de ellos ha sido filmado y, según una liturgia macabra, copiada sobre un CD-Rom, que ha sido puesto en el buzón de correos de muchas de las familias iraquíes a quienes venía aconsejado abandonar Irak, para que pudiera continuar aquel proyecto que tiene en el fondo no tanto la expulsión de los cristianos, sino, por la expulsión de los cristianos, aniquilar la esperanza de un pueblo. La libertad religiosa, en efecto, es la prueba de fuego de todas las otras libertades, entonces, quien aniquila la prueba de fuego se propone como el dueño verdadero de la entera comunidad, aquel, es decir, que puede quitar la esperanza en la vida y aquel que hiriendo y matando al más débil entre todos también dice a todos los otros: soy yo el poder. Es por esto que tenemos que tener una pasión desmedida por la libertad religiosa y es por esto que tenemos que tener una pasión desmedida por la sangre de aquellos mártires, porque, cuando, algunos de ellos, vienen asesinados, y le es arrancada la cabeza, en el borboteo oscuro de la sangre, que cae del cuello despegado de las cabezas de muchos de ellos, hay no protestas políticas, sino un juicio más profundo y más real que viene del corazón de nuestra historia: Christus vincit, Christus regnat, Christus imperat. Gracias.

ROBERTO FONTOLAN:
Querría preguntar… no tenemos mucho tiempo, aunque tendríamos realmente necesidad de ir adelante, pero les he pedido a nuestros huéspedes darnos aún dos minutos porque querría ante todo preguntar al doctor Kassab: ¿qué pueden esperar ustedes que trabajan tanto para ayudar a sus correligionarios en Irak, qué piden a nosotros que somos correligionarios cristianos europeos?

JOSEPH KASSAB:
Gracias, gracias. Importante es saber que en este momento el futuro del cristianismo en el Medio Oriente y sobre todo en Irak es incierto y también muy oscuro. Los cristianos iraquíes son muy infelices, están muy asustados también por su futuro, no saben qué les sucederá. El gobierno iraquí es débil, incapaz de protegerlos. Además esta comunidad no tiene una milicia, no tiene armas. Además sus enseñanzas hacen que no tengan una actitud agresiva y no tienen tampoco guardias que los protejan, por lo tanto están de veras inseguros respeto a su futuro y al futuro de esta comunidad en Irak, pero les puedo garantizar que sus hermanos fuera de Irak, los hermanos de la diáspora tratarán de hacer de todo para que los cristianos de Irak puedan quedarse en su país. Nosotros trataremos de hacer de todo para que la Iglesia Católica pueda seguir haciendo de todo para ayudar a estos hermanos en dificultad. Quiero también decir que después de la guerra han ocurrido muchos cambios en Irak, quizás no los conozcan. Por ejemplo los iraquíes se han vuelto más sectaristas, mucho más fundamentalistas que en el pasado, y desgraciadamente esto no ha ayudado a las comunidades cristianas iraquíes. Además hay otro problema: muchos intelectuales, muchos expertos y un elevado porcentaje de éstos ha sido asesinada, o bien ha sido empujada a dejar el país, y una gran parte de estos intelectuales es cristiana, y por lo tanto tampoco esto ha sido de ayuda. Querría además decir, y esto es una llamada a la comunidad internacional y sobre todo una llamada a la Unión Europea, además que al Vaticano, se trata de una llamada para que se haga de modo que las comunidades cristianas de Irak puedan sobrevivir y seguir existiendo en Irak y el único modo en que esto puede ocurrir es a través, precisamente, de la garantía de su seguridad. Hace falta darles un sentido de seguridad, de estabilidad y también un sentido de desarrollo económico, hace falta establecer un programa que pueda permitirles que se emancipen desde un punto de vista económico, además también hace falta definir un sistema sanitario y educativo para ellos, para que, precisamente, puedan quedarse en Irak. Y ésta tiene que ser usada como una estrategia, digamos, que los induzca a quedarse, un factor, digamos, para retenerlos, y que también pueda animar a quién ha dejado el país a volver. Y esto es esencial, hace falta por lo tanto tratar de crear condiciones de convivencia pacífica, para que las personas puedan volver a Irak y para hacer esto necesitamos la ayuda de ustedes, la ayuda de agencias que se ocupan de ayudas humanitarias, para que puedan precisamente proveer ayuda y apoyo a las comunidades cristianas de Irak. Les ruego, ayúdennos y rueguen con nosotros para hacer de modo que los cristianos de Irak sean salvados. Gracias.

ROBERTO FONTOLAN:
Embajador De Mistura, tengo que decir que hasta que hayan personas como usted en las instituciones, en las organizaciones internacionales, también nuestra confianza será un poco más corroborada, un poco más consolidada, pero muchas veces, ¿no?, es tan fácil fijarse en las Naciones Unidas, en la Comunidad Europea, en las tantas, a las a veces también superabundantes, instituciones internacionales y preguntarse siempre qué cosa están haciendo. No le quiero hacer esta pregunta, porque pienso que podríamos estar aquí hasta mañana. ¿Pero usted cómo vive esta situación, en la que imagino se encontrará, se habrá encontrado muchas veces en la vida, entre un sentido, como decir, de desproporción, de impotencia frente a los muchos dramas y las ganas y la responsabilidad de estar allí dentro de estos dramas?

STAFFAN DE MISTURA:
Creo que la respuesta es la fe, porque de otro modo habría renunciado muchas veces. Hay muchas veces en que existe un sentido de profundo desaliento. Yo recuerdo en Ruanda, cuando llegamos de Somalia con un grupo de médicos somalíes, para demostrar que los somalíes, además de matarse, eran en muchos casos también capaces de salvar, porque había una epidemia de cólera, y eran los únicos que sabían qué cosa quería decir el cólera. Cuando regresé a Roma el dentista me dijo que tenía un problema: rechinaba los dientes. Y por más de un año he tenido que llevar, en la noche, una pequeña mascarilla de goma bajo los dientes y entendí por qué: no lograba perdonarme el sentimiento de impotencia que probaba cada mañana por no parar la epidemia de cólera, cuando habían pirámides humanas de jóvenes víctimas que habían muerto aquella noche, que nosotros teníamos que recoger pero que no pudimos salvar. Al fin logramos eliminar la epidemia del cólera, pero fueron necesarios nueve días, y aquellos nueve días me han marcado por años. Ahora, el sentimiento de impotencia existe, y también existe el sentimiento de injusticia, francamente, porque aquello que sentíamos de Tourabi, yo lo he visto y oído de Pol Pot, también ustedes lo recordarán y lo he visto y oído en algunos momentos en Irak. Pero cerramos, acordándonos de nuevo de Irak y de Joseph, de lo que decía. He preguntado a un cristiano iraquí, que luego se ha vuelto diputado en el Parlamento iraquí: ¿ qué te da la fuerza para quedarte, cómo haces para estar en todo esto que hemos escuchado y sabiendo que somos una pequeña minoría? Y él me dijo: éste es un país que tiene 4000 años de historia, quizás 5000. De estos 5000 nosotros somos parte de 2000: ésta es mi tierra, yo estoy acostumbrado a esta tierra, soy iraquí y cristiano. Este país tiene 200 mil millones de barriles de petróleo, este país está hecho de gente muy inteligente. Créanme, lo que nosotros vemos en la CNN son aquellos peores, los que hacen cosas horribles, son los extremistas. Pero yo he encontrado miles de iraquíes como él, que están en cambio completamente convencidos de que el país tiene que ser un país unido. Ahora, yo quiero creer que Irak lo logrará. Lo logrará sufriendo como está sufriendo, en el cual nuestros hermanos cristianos están sufriendo, pero, créanme, también los chiítas y los sunitas están sufriendo y muchos más, porque hay un extremismo fundamentalista que ha decidido jugar su propia carta en la piel de los iraquíes y sobre todo de las comunidades más frágiles, pero según yo lo logrará. Y lo logrará porque yo creo en las fuerzas de la gente. Hubo momentos en que decía: ésta es la última vez que hago una misión de este tipo. Y luego he recordado la extraordinaria, hilarante gana de llorar de alegría cuando, por fin, hemos logrado salvar una aldea, cuando el avión ha llegado lanzando comida a Juba con Madre Teresa o cuando hemos logrado romper el asedio de Kabul o cuando efectivamente se acabó el asedio a los cristianos del Norte, cuando hicimos aprobar la ley. Y después de los doce muertos, que fueron terribles, no hubo más. Ahora esto es aquello que, según yo, nos da la fuerza para ir adelante y que da la fuerza de ir adelante a los cristianos que están en Irak, de otro modo estarían todos destruidos. Dicho esto, si no estuviera Joseph en América para ayudarlos, muchos de ellos no lo habrían logrado.

ROBERTO FONTOLAN:
Mauro, honorable Mauro, usted se ocupa de persecuciones, discriminaciones, a veces es difícil entenderlo. A veces en Europa se puede hablar de una cierta discriminación anticristiana, incluso no viviendo nosotros, creo, algún tipo de persecución. Pero, más allá de las disquisiciones, los matices, hay algo misterioso. Usted antes ha dicho: no se puede explicar con la política aquello que ocurre en Vietnam igual que en India. Sí, los instrumentos de la política, del análisis nos dan muchas, muchas oportunidades para entender más, pero¿ hay algo misterioso en esta contemporaneidad de muchos de nuestros hermanos cristianos perseguidos en este momento, en estos años en el mundo?

MARIO MAURO:
Yo no creo que sea misterioso, digo sencillamente que no coincide sólo con una interpretación de carácter político, y me explico. ¿En qué me define la fe, y en qué me define la fe en Jesucristo? En el hecho de que me abro a una experiencia de relación con algo que es más grande que cualquier otra cosa en el mundo. En esta relación mía con algo que es más grande que cualquier otra cosa en el mundo, yo me convierto en un hombre libre, libre del poder. Es por esto que es intolerable. Es por esto que es intolerable no para los islámicos, precisamente, no para los comunistas, no para los chinos, sino para el poder, la presencia de un cristiano auténtico, porque entrando en relación con algo más grande y que da sentido a la experiencia cotidiana, rompo yo las cadenas de lo que es el contexto creado por el proyecto de poder que en aquel entonces es dominante - pensemos en las páginas de Soljenitsin, ¿nos hemos olvidado de ellas? Las páginas tan densas, tan abismales del Archipiélago Gulag, de Un día de Iván Denisovic - en aquel entonces ¿qué veíamos, nosotros que vivíamos de esta parte de la barrera? Que una vislumbre de humanidad sobrevivía, en un contexto del que no lográbamos ver en ningún otro modo los contornos, por la presencia de un acento de fe verdadera. Entonces éste es el corazón del problema: el hecho de que de lugar en lugar se extiendan diferentes proyectos de poder que tienen precisamente horizontes, coincidencias históricas absolutamente disconformes y que nosotros ya podríamos, de algún modo sugestivamente, indicar a través de una lectura un poco más valiente de nuestra historia - pero, perdónenme, ¿no hemos cometido quizás los mismos errores? ¿Pero nos hemos olvidado que en nuestras guerras de religión hemos mortificado justo aquella palabra, la palabra religión? Si yo quiero atacar una posición fundamentalista, que es siempre una posición ideológica, que se reduce a decir que el hombre no es lo que tengo de frente sino la idea que tengo en mente de él, entonces ésta es una batalla justa y santa. Pero si pretendo decir que, por el solo hecho de que tengo una religión y que tengo en mente que pueda haber una verdad, represento un problema para la convivencia civil, en esta discriminación yo pongo las bases para una futura persecución. Para entender qué sea hoy en Europa y en los países occidentales la discriminación, que podría ser un presagio, mañana, de futura persecución, haría falta analizar, y no hay tiempo esta tarde para hacerlo, por ejemplo muchas leyes que conciernen a la educación, varadas en tiempos recientes de gobiernos que, ilusionándose de ser laicos, no son otra cosa que un bloqueo, espero no definitivo a la ansiedad de verdad, de belleza y de justicia que hay en el corazón necesitado de educación de cada uno de nuestros jóvenes. Pero al mismo tiempo quiero poner en evidencia una cosa. Ayer nosotros hemos tenido un gran testimonio, aquel de un hombre que ha sido líder y hombre de poder en uno de los países más importantes del mundo, Tony Blair. Querría recordar a todos, sumisamente, que creo que en alguna parte todavía hay una pequeña ley que dice que en un país como Gran Bretaña es un poco difícil para un católico llegar a ser rey de aquel país. No quiero ir demasiado atrás en el tiempo, volviendo a llamar tiempos lejanos. Yo, después del testimonio de Tony Blair, esperaría tanto que fuese elegido rey con el nombre de Enrico IX. Buenas tardes a todos.

ROBERTO FONTOLAN:
Bien, yo creo que esta tarde hemos tenido realmente la oportunidad de escuchar tres grandes testimonios sobre la valiente lucha por nuestros hermanos en Irak, y les ruego dejar esta sala con este pensamiento de estos hermanos nuestros que viven en un gran momento de dificultad. Conocer su situación es también trabajar por ellos. Hemos escuchado del embajador Staffan De Mistura como también querer salvar a una persona es ayudar al mundo entero. Y a Mario Mauro le damos las gracias por su clásica lucidez y su clásica visión, que nos ayuda mucho a entender qué quiere decir hoy fijarse en la realidad de nuestro mundo contemporáneo. Gracias, buenas tardes.

Unless otherwise stated, the content of this page is licensed under Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 License