El mito de la violencia religiosa /3
autor: William Cavanaugh
Profesor del Catholic Studies at DePaul University, Chicago
Ibrahim M. M. Shamseddine
Fundador del Imam Shamseddine Foundation for Dialogue de Beirut
Paola Vismara
Docente de Historia de la Iglesia en la Universidad de los Estudios de Milán
Emanuele Colombo (moderador)
Asistente Profesor del Catholic Studies at DePaul University, Chicago
fecha: 2013-08-23
fuente: Il mito della violenza religiosa
acontecimiento: Meeting per l’amicizia tra i popoli: "La natura dell'uomo è rapporto con l'infinito", Rimini, Italia
(Meeting para la amistad entre los pueblos: "La naturaleza del hombre es relación con el infinito")
traducción: María Eugenia Flores Luna
previos: El mito de la violencia religiosa /1
El mito de la violencia religiosa /2

EMANUELE COLOMBO:
Gracias. Tercera y última etapa de este recorrido. Nos desplazamos geográficamente aún hacia el Medio Oriente y en particular nuestro huésped, el tercer relator, viene de Líbano, una tierra como bien saben afectada por la violencia, pero al mismo tiempo una tierra donde religiones diferentes conviven, una tierra que Juan Pablo II había llamado símbolo de pluralismo y tolerancia. Ante todo acogemos a nuestro tercer huésped, Ibrahim Shamseddine, gracias por estar aquí. Ibrahim Shamseddine ha sido Ministro para el Desarrollo Administrativo en Líbano y es Presidente de una importante asociación no gubernativa, que está promoviendo obras extraordinarias para el diálogo y para la educación. Le preguntamos cómo, según su experiencia, según su punto de vista, la religión puede contribuir al desarrollo, a la educación, al diálogo.

IBRAHIM M. M. SHAMSEDDINE:
Muchas gracias, buenas tardes a todos, les agradezco el interés y la paciencia por estar aquí y agradezco a Dios y a los organizadores por haberme dado la oportunidad de estar con ustedes y entre ustedes, para poder comunicar juntos y también para poder hablar y pensar en voz alta con ustedes y frente a ustedes.
Dos observaciones antes de empezar, en efecto no es un inicio cualquiera; primera observación: yo uso una lengua que no es ni la mía ni la de ustedes, mi lengua madre es el árabe y de ustedes la mayor parte habla italiano y estoy hablando en inglés: éste es el tercer medio de comunicación entre nosotros. De esto entiendo que podemos comunicar siempre, podemos siempre lograr entrar en un diálogo, podemos siempre encontrar el modo o un instrumento para el diálogo. No debemos permitir a nadie que nos convenza de que no hay modos de hablar o razonar o discutir con una persona, con otra persona, con otro grupo. Otra observación: es realmente un bonito Meeting pacífico éste, sería feo hablar de violencia en una asamblea de paz, pero hablamos para aprender a no utilizar la violencia o más precisamente para evitarla. La violencia está en todo sitio en la vida del hombre y donde está presente el hombre, esto desde el inicio de la humanidad, desde cuando Dios ha creado al hombre sobre la tierra. Es violencia de los individuos, pero también hay grupos que recurren a la violencia, las sociedades, los gobiernos y también los Estados. La presencia de la violencia no está limitada a un grupo específico o a una identidad específica o a una profesión específica o a una región, se recurre a la violencia de parte de hombres y mujeres, jóvenes y adultos, civiles y militares, personas instruidas y menos instruidas, religiosos, seculares y ateos. Hay precisamente tres categorías de personas, negras y blancas, casadas y no casadas, ocupadas y no ocupadas, todas. La violencia no está limitada a un área histórica y menos a una era histórica, ha sido utilizada desde el inicio de la creación, como ya he dicho; los dos hijos de Adán, Abel y Caín, estaban en lucha entre ellos, uno era celoso del otro y delante de Dios, uno ha matado al hermano, la víctima se ha negado a utilizar la violencia para defenderse, la víctima era más religiosa con respecto al otro hermano. Esto nos hace volver a aquella dicotomía que ha sido presentada por el doctor Cavanaugh: el más religioso se ha negado a utilizar la violencia y entonces no existía Estado moderno, existía solamente Adán, el padre y Dios. Así ha sido hasta ahora, a través de Grecia, Atenas, Esparta, todas las guerras tribales, las guerras de la vieja Europa, del mundo árabe; antes del Cristianismo, antes del Islam, el imperio romano, que ha sido el imperio más moderno de los tiempos antiguos, ha matado cristianos, precisamente hasta al colonialismo, al uso de la violencia más varia contemporánea, en este o aquel otro País, Siria o Myanmar. Nosotros no podemos eliminar la violencia, hace parte de la presencia del hombre y de la sociedad humana; también la religión incluye la violencia, el hebraísmo, el Cristianismo y el Islam, no quiero decir que las religiones instiguen a la violencia, digo sin embargo que la religión reconoce como parte de la naturaleza humana, reconoce la disciplina, como parte de la naturaleza humana. La violencia no hace parte de la fe sino hace parte del comportamiento de los fieles, no hace parte del credo, sino hace parte del comportamiento de los fieles. Dios ha mandado profetas a la tierra precisamente para que el hombre pudiera desarrollar mejor la relación entre los hombres y con la naturaleza y aquí cito siempre del libro del doctor Cavanaugh: “La religión es estudiada como comportamiento de los fieles, más que como estudio de los fieles, de los creyentes”. ¿Dios tiene realmente necesidad de la violencia? No, no tiene necesidad de la violencia para ser adorado adecuadamente, no tiene necesidad de la violencia para matar, no es ávido como para querer tomar las cosas con violencia, no es ignorante, Dios no tiene miedo, no tiene necesidad de una guerra preventiva, Dios no tiene necesidad de nada y de nadie pero todos nosotros, todos nosotros tenemos necesidad de Dios, porque es nuestro creador, Dios es grande, es omnipotente, es aquel que todo lo sabe y es el creador de todos y después de todo, antes de todo, es justo y ecuánime. Un Dios injusto no es digno absolutamente de culto. Desde cuando el hombre y precisamente en relación con Dios que es creador, el hombre ha tendido a olvidar esto, porque tiene una disposición natural hacia esto. El tema del Meeting, “La naturaleza del hombre es relación con el infinito”, me hace comprender que el infinito en este caso sea Dios. Este concepto de disposición natural es un concepto profundo, un concepto auténtico sea en la fe islámica, sea en la fe cristiana y ha sido expresado por Edward Lord Herbert of Cherbury, un sacerdote católico y teólogo que ha vivido en el siglo XVI-XVII. El doctor Cavanaugh lo cita justo en su libro y la citación es ésta: “Herbert of Cherbury ha descubierto en la mente una facultad que llama instinto natural, cuya función es aquella de darnos una comprensión inmediata de lo divino, esto está tallado en la mente humana y ha sido tallado por Dios”. Yo creo - y ahora hablo yo, no es Herbert of Cherbury - creo que la religión y la fe no sean fuentes de violencia, no empujen a las personas a la violencia, porque una fe real no tiene necesidad de violencia para propagarse. Los profetas mandados en la tierra por Dios no han usado nunca la violencia para predicar, no porque no pudieran o no quisieran usarla como seres humanos, sino porque Dios les ha ordenado no recurrir a la violencia. De los cinco grandes profetas de la historia, Moisés, Abraham, Isaías y Mahoma ninguno ha utilizado nunca la violencia, nunca y han sido pacientes por años y años. Abraham siempre estaba dispuesto a razonar con su gente, lo mismo Noé, Jesús ha sido paciente con los sacerdotes del templo y precisamente ciertas cosas no habrían sucedido, Jesús no habría sido crucificado nunca, no habría dicho nunca “perdónalos porque no saben lo que hacen”, Mahoma no habría sido acusado de ciertas cosas. En el Islam hay restricciones para el uso de la violencia, no es que no haya violencia en el Islam, hacemos uso de la violencia por autodefensa y también para defender un País de la ocupación: hay tantos detalles, tantos particulares a este respecto. El uso de la violencia como instrumento político, como modalidad para obligar a los otros o atacarlos simplemente porque no son musulmanes, es una cosa prohibida, no aceptada. Algunos pueden decir que hay musulmanes que no se comportan de ese modo y también es verdad, pero ¿qué podemos hacer? Por favor sin embargo, por favor, sobre todo el Gobierno americano tiene que dejar de hacer el ejemplo de Osama Bin Laden. Osama Bin Laden era musulmán, nadie lo puede negar, sus padres eran musulmanes, pero ¿representa al Islam, es él el espejo, la manifestación de esta religión? Seguramente no. No podemos ser juzgados, no podemos juzgar según el comportamiento de una sola persona. El problema generalmente, más bien siempre, no es a nivel de fe o religión, es un problema político. Cuando hay ambiciones políticas, cuando hay exigencias, de avidez, generalmente los políticos hacen referencia a la religión, porque es fácil hacer referencia a la religión, porque va al corazón, va a la sangre, digamos, de las personas mucho más rápidamente que cualquier otra cosa. Esto es aquello a lo que ha recurrido el gobierno de los Estados Unidos, por ejemplo, en Afganistán, donde ha creado un poder que no ha logrado controlarse. Osama y su grupo, como ejemplo de la intervención política o del abuso de la religión, representan justo un caso en este sentido. Los Estados Unidos han creado un problema por ellos mismos, el Gobierno estadounidense ha creado para sí mismo y para su pueblo y, algo todavía más importante, ha creado un problema para nosotros musulmanes, porque según la doctrina de Osama nosotros somos menos musulmanes de cuanto lo sea él, nosotros somos menos fieles de cuanto no lo sea él, todos y nosotros, también nosotros nos hemos convertido en un objetivo legítimo que hay que matar, sin embargo nosotros somos fieles, somos musulmanes, pero él ha afirmado otras cosas y nos hemos convertido en las nuevas víctimas del Gobierno americano por Bin Laden. Los musulmanes - continuaba el Presidente - nos odian, pues nosotros no los odiamos, nosotros no odiamos a la gente, quizás podamos odiar al Gobierno de los Estados Unidos y más precisamente a las políticas que están dirigidas contra nuestro País o nuestra región; nosotros no odiamos nunca a la gente, nosotros estamos contra ciertas afirmaciones, no contra las personas que las hacen. Yo no veo problemas entre el Cristianismo y el Islam, absolutamente no, en la medida en que no hay interferencias entre política y religión, porque en la religión, digamos, las cosas siempre pueden estar seguras. Viene siempre relatada una historia sobre el ex ministro inglés Winston Churchill, esta historia dice que una vez ha ido a visitar un cementerio donde había una tumba y ha visto que sobre la lápida estaba escrito “aquí yace el honesto político xy” y ha comentado: “Es extraña esta cosa, no estoy en conocimiento del hecho de que en Gran Bretaña sea permitido enterrar a dos personas dentro de la misma tumba”. Digo que se necesita realmente alcanzar una época en que podamos enterrar un honesto político en una sola tumba, no en tres tumbas. He aquí, por cuanto concierne al desarrollo del estado moderno, decir que la razón tiene que ser dividida de la religión no tiene sentido, tienen que ir siempre de la mano. No quiero decir que la religión tenga siempre que gobernar todo, yo digo que la fe, una fe cándida, tiene que estar siempre allí, sobre la mesa y no tiene que ser un enviado del gobierno. Yo quiero que todos los políticos continúen las propias funciones, el político negocia y la fe dialoga, generalmente el político toma, no da, en cambio la fe da; cuando el político da es porque está obligado a dar, en cambio la fe da porque quiere dar.
Cristianismo e Islam: hagamos ahora alguna observación sobre este argumento. Bien, queridos amigos, créanme, los espacios comunes son realmente muy amplios, las diferencias son realmente muy pequeñas, el diálogo siempre debería ser el medio para descubrir estos espacios comunes y alcanzarlos. Ha habido guerras, diferencias en el pasado, no quiero decir que hace falta olvidar todo eso sino tenemos también que aprender de todo eso; ha habido diálogo entre musulmanes y cristianos, predominantemente, tres tipologías de diálogo: ante todo el diálogo de la espada, los musulmanes prácticamente han matado a los cristianos y viceversa, ninguna de las dos partes sin embargo ha tenido fin, hemos crecidos de ambas partes, musulmanes y cristianos, por lo tanto este diálogo de la espada no ha llevado a nada; luego hemos tenido el diálogo de la teología, los cristianos han tratado de convertir a los musulmanes al Cristianismo, algunos han pensado que ésta fuera la única vía hacia la salvación y los musulmanes han tratado de convertir a los cristianos al Islam: bueno, cada grupo tiene sus propios locos, sus orates, créanme. Este tipo de diálogo no ha llegado a ninguna parte, hemos crecidos en número como cristianos y también como musulmanes, hay casos específicos, esporádicos aquí y allá de estas conversiones pero no son tan importantes. El diálogo necesario y requerido es el diálogo de la vida, porque vivimos juntos, ocupamos más del 52% de la tierra, estamos delante de los mismos desafíos, tenemos que afrontar los mismos problemas, enfermedades, pobreza. No son cosas frente a las que el musulmán está solo, el cristiano está solo, que deben ser afrontadas sólo al Norte o al sur; por ejemplo un tsunami no hace diferencia entre cristianos, hindú y musulmanes, juntos tenemos todos los mismos problemas de desarrollo, de distribución de la riqueza pública, de ecosistema, de ambiente, de pobreza y de definición de la familia, (porque ¿qué es la familia?), después de todo también nuestra fe, nuestra fe común, cualquier fe divina, cuando es asociada a la razón, alcanza respuestas y soluciones frente a estos desafíos. Mi último comentario y ejemplo, justo porque ya no tengo mucho tiempo a disposición: yo soy particularmente optimista por cuanto concierne al futuro entre musulmanes y cristianos, en particular modo en el Líbano donde hay realmente una colaboración plena, un diálogo cotidiano. El diálogo no quiere decir convencer al otro a volverse igual a sí mismo, no, el diálogo quiere decir aceptar al otro como es, de otro modo si se quisiera convertir a alguien y hacerlo volverse a su imagen y semejanza, eso significaría clonar; si por ejemplo tengo un clon, entre el clon y yo soy yo el que prevalezco, soy siempre mejor, no hay historia. En el Líbano, yo veo la colaboración entre cristianos y musulmanes como en el agua. Saben que en química el agua es H2O, 2 moléculas de hidrógeno y 1 de oxígeno: los musulmanes son cada vez más numerosos con respecto a los cristianos, por lo tanto son la parte de hidrógeno del agua, pero independientemente de cuántos musulmanes hayan en el País, solos no lograrían formar el agua de la vida, hace falta sólo una molécula de oxígeno para conseguir este agua, esta fórmula del agua; el oxígeno es la colaboración cristiana, la presencia de los cristianos. Queremos vivir juntos y por lo tanto juntos tenemos que generar, producir este agua de la vida, gracias.

EMANUELE COLOMBO:
Gracias, una palabra solamente para concluir: tres perspectivas muy diferentes para un único problema. El tema del Meeting “La naturaleza del hombre es relación con el infinito” y la pregunta: ¿las tentativas de esta relación con el infinito, las religiones, son destinadas a ser fuente de violencia? El profesor Cavanaugh ha mostrado como el mito de la violencia religiosa tenga muchos puntos débiles y su libro está lleno de ejemplos y es muy interesante. La última intervención, que hemos escuchado apenas, de Ibrahim Shamseddine nos ha mostrado cómo la religión, desde su punto de vista, por la experiencia que vive, sea fuente de diálogo. “La política crea negociación, la religión crea diálogo”. Este último comentario final suyo, extraordinario, no es mucho para indicar su obra educativa, toda su obra de creación, su creación de obras; el Líbano tiene esta idea, hace falta contribuir, hace falta colaborar juntos, es algo que él hace y que él está realizando. Y en fin, como historiadora, la profesora Vismara ha mostrado cómo, usando las categorías históricas, haga falta hablar del Catolicismo de la edad moderna, que tanta influencia ha tenido sobre nuestro pueblo italiano y sobre Europa, como de una religión de la encarnación y de la presencia. A través de datos históricos se llega a decir esto. Se trata de la propuesta y del inicio de un debate, por lo tanto hemos empezado con un tema central: ¿la religiosidad vivida es fuente de opresión, de control, de violencia y por lo tanto es mejor alejarla de la vida pública o la religiosidad vivida es fuente de libertad y diálogo? Nosotros hemos tratado de responder y cada uno a su vez será libre de responder también. Gracias a nuestros relatores y gracias a todos.

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