Galileo. De las estrellas a los genios, hechos no teorías
autor: Luigi Dell'Aglio
fecha: 2009-02-06
fuente: Euresis.org
Dalle stelle ai geni, fatti non teorie

De las celebraciones por el científico pisano a las del bicentenario del naturalista inglés.
Habla Nicola Cabibbo (director de la Pontificia Academia de las Ciencias; el año pasado se entregó el premio Nobel a los dos científicos que crearon con él la teoría que se llama precisamente Cabibbo-Kobayashi-Maskawa, mientras nada se le ha reconocido a él quizás por el cargo que desempeña …).

"La idea de Galilei tenía una elegancia interna, y permitía explicar muchos fenómenos celestes con tal fuerza que no podía ponerse en duda".

Galileo, padre de la astronomía y de la ciencia moderna, fue un genio precoz. No sólo por haber visto más lejos que los demás sino también por la edad en la que comenzó a hacer descubrimientos fundamentales. También esta característica de su actividad de científico será ilustrada en el transcurso del año de la astronomía, en buena parte dedicada al científico pisano que justo hace 400 años, usando el anteojo, superó los límites del ojo humano y empujó por primera vez la mirada hacia el cosmos. Hablamos con el profesor Nicola Cabibbo, prestigioso físico y presidente de la Pontificia Academia de las Ciencias.

¿Profesor, serán ilustrados también aquellos aspectos del Galileo científico que el público conoce menos?
"Con Galileo se pasa de la astronomía geométrica y teórica a una astronomía física. Pero él también debe ser mencionado por su contribución a la mecánica (con la ley del movimiento), y a la ciencia de los materiales. Galileo plasma una escuela en la que se destaca entre otros Evangelista Torricelli, su sucesor en el Estudio Florentino, inventor del barómetro para medir la presión atmosférica. Una escuela de investigación que ha dado un fuerte impulso al desarrollo de la ciencia."

En la época de Galileo, la revolución copernicana (la Tierra gira alrededor del Sol), todavía no estaba definitivamente probada. Y los jueces pensaron que era su deber el impedir su difusión.
"La suya era una nueva teoría pero todo lo que ya había descubierto inducía a los jueces a entender que las cosas eran como sostenía Copérnico. Mientras tanto los satélites de Júpiter que giran a su alrededor: ¡había algo que no giraba alrededor de la Tierra! Sin embargo no era una verdadera prueba del movimiento de la Tierra alrededor del Sol. La prueba llegaría en el '700, pero aún después de Newton, con el inglés James Bradley, que descubre la aberración estelar, un pequeño desplazamiento de la posición aparente de las estrellas debido al movimiento de la Tierra. El descubrimiento de Bradley es la primera, innegable prueba del sistema copernicano. La demostración definitiva se tendrá en 1851 con el péndulo de Foucault bajo la cúpula del Panteón de París."

¿Es comprensible, pues, que los astrónomos romanos insistieran en solicitar a Galileo pruebas más sólidas?
Cierto, las pruebas se han ido acumulando en el tiempo, y probablemente es verdad que aquéllas aducidas por Galileo no eran muy fuertes. Pero la idea galileana era mucho más hermosa que el sistema de Tolomeo, tenía una elegancia interna, y permitía explicar muchos fenómenos celestes con tal fuerza que no podía ponerse en duda".

¿Qué preguntas le hicieron a Galileo sus opositores?
"Una, ante todo: "Si la Tierra se mueve tan velozmente, por qué no nos damos cuenta?" La respuesta está en el principio de relatividad, ilustrado por Giordano Bruno, justamente propuesto por Galileo y luego retomado por Albert Einstein. Si yo me encuentro en un barco que se mueve, explicaba Galileo, no me doy cuenta de moverme. Así los habitantes de la Tierra no se percatan para nada de que el planeta se mueve velozmente."

Pero luego Galileo "resbaló" sobre las mareas.
"Ahí tuvo un error. Sostuvo que las mareas eran la prueba de que la tierra gira sobre si misma. El argumento no era convincente: la marea es el periódico descenso y alzarse del nivel del mar por la atracción gravitacional de la Luna y (en medida reducida), del Sol."

Se le sugirió presentar su intuición, el heliocentrismo, como 'hipótesis'. ¿Por qué no aceptó?
“Habría sido vergonzoso que el máximo científico de la época afirmara una cosa que no creía (después desafortunadamente tuvo que hacerlo). Galileo es grande porque tiene una visión nueva de la astronomía, y de la ciencia en general. Antes de él la astronomía servía sobre todo para verificar la fecha de la Pascua, o cuando habrían ocurrido los eclipses. Con Galileo se empieza a estudiar los astros como cuerpos físicos, como objetos, de algún modo parecidos a la Tierra. Él descubre que la Luna tiene sus montañas (y, si está hecha de roca, tiene la misma naturaleza física de la Tierra); Venus tiene sus fases, también el Sol gira sobre sí mismo, Galileo lo dedujo observando las manchas solares; notó que se desplazan, porque hay una rotación. Además se pasa la página con respecto a una astronomía 'trascendente': según el sistema clásico, los cuerpos celestes se mueven sobre esferas de cristal concéntricas a la Tierra; cada planeta tiene su esfera. Galileo es un gran innovador con la ley de la caída de los cuerpos, con varias aplicaciones en el movimiento de los proyectiles, y con estudios de vanguardia sobre la resistencia mecánica de los cuerpos. Es el primero en realizar instrumentos que sirven para estudiar una ley física".

El 2009 también es el año de Darwin, son 150 años de la publicación del "Origen de las especies". ¿Cuáles novedades científicas se presentan?
"A la luz de los conocimientos que fueron posibles por la genómica, podemos afirmar que la evolución es un hecho y no más una teoría. Se conocen los genomas del hombre, de los monos y de otros animales, con estudios completos sobre los fósiles y sobre las especies vivientes. La historia de la vida sobre la Tierra tiene una osamenta muy sólida. Es posible reconstruir el árbol genealógico y establecer 'quién es pariente de quién'. Una confirmación viene, por ejemplo, de la vitamina C, que el organismo humano no puede producir. El gen necesario se encuentra en el DNA del hombre y del chimpancé en la misma posición en que se encuentra en el DNA de casi todos los animales. Pero, sea en el hombre que en el chimpancé, el gen es defectuoso, resulta roto del mismo modo. Una prueba, entre muchas, del 'parentesco' genético entre chimpancé y hombre. La interpretación evolucionista es que monos y primates, incluidos el hombre, obtienen la vitamina C comiendo fruta, y no tienen por lo tanto necesidad de este gen."

Unless otherwise stated, the content of this page is licensed under Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 License