La revolución digital, ¿cuál es su impacto social?
autor: Eric Gerritsen
executive vicepresident Communication & Public Affairs de Sky Italia
Máximo Ibarra
gerente de Wind
Mauro Nori
director general del INPS
Agostino Ragosa
director de la Agencia para Italia Digital
Bernhard Scholz (moderador)
presidente de la Compañía de las Obras
fecha: 2013-08-22
fuente: La rivoluzione digitale: quale impatto sociale?
acontecimiento: Meeting per l’amicizia tra i popoli: "Emergenza uomo", Rimini, Italia
(Meeting para la amistad entre los pueblos: "Emergencia hombre")
traducción: María Eugenia Flores Luna

BERNHARD SCHOLZ:
Buenas tardes a todos, bienvenidos a este encuentro sobre el impacto social de la revolución digital. Hemos querido este momento porque vivimos en una época donde las informaciones son accesibles como nunca antes en la historia del mundo, donde sin embargo el conocimiento me parece no vaya al mismo paso, porque estar informados y conocer son dos cosas diferentes, porque para conocer tengo que saber evaluar los hechos, los datos, los eventos. Y por tanto, ésta es una tarde de reflexión sobre el impacto que crea esta revolución digital en sus varias facetas, representadas esta tarde por personas que trabajan en sectores muy diferentes.

Doy la bienvenida a Máximo Ibarra, Administrador delegado de Wind, Mauro Nori, Director General del Inps, Agostino Ragosa, Director de la Agencia para la Italia Digital y, en lugar de Andrea Zappia, Administrador delegado de Sky, que ha tenido un impedimento, Eric Gerritsen, Responsable de Relaciones Públicas de Sky. Ahora no los aburro con los innumerables números que tenemos en los accesos, sobre la velocidad, sobre la cantidad de megabyte que giran, sólo me limito a una consideración general: vivimos desde hace 20 años a esta parte una verdadera revolución, porque cada uno de nosotros tiene un modo diferente de vivir el trabajo, el tiempo libre, cada uno de nosotros ve una cultura que está cambiando por cuanto concierne a la revolución, también, de la informatización de la misma literatura, que ha cambiado la accesibilidad a grandes obras. Si uno reflexiona en cómo ha vivido sólo hasta hace 20 años, entiende que hoy es completamente diferente.

Querría empezar a afrontar este tema con una pregunta a Agostino Ragosa. La agenda digital europea, que es el origen de aquella italiana, dice que el objetivo es explotar de la mejor manera el potencial de las tecnologías, desde la información hasta la comunicación, para favorecer la innovación, el crecimiento económico y la competitividad. Han sido implicados seis Ministerios, las Regiones, las Municipalidades, para promover esta agenda digital, por lo tanto también esta famosa oficina de dirección ya es de por sí una cosa bastante compleja. Pero me apremia hablar de los seis ojes estratégicos que eso implica: infraestructuras, seguridad, e-commerce, egovernment, alfabetización informática, que concerniría también a mí, investigación e innovación, smart cities, sobre las cales hemos hecho el domingo por la noche un bonito encuentro en este Meeting. En el sitio de la agencia, está escrito que es prevista una inversión esperada a producir 4,3 mil millones de euros, hasta 54.000 empleados permanentemente, 19.000 exclusivamente empleados durante esta fase inicial de gastos. ¿A qué punto estamos en Italia, que burocráticamente no está a la vanguardia, como sabemos, en la Agenda Digital?

AGOSTINO RAGOSA:
Gracias al Presidente por esta invitación que me da la ocasión de puntualizar una situación tan importante para nuestro País, el desarrollo de la tecnología digital en Italia. Es importante saber que Europa considera la tecnología digital como uno de los ejes de desarrollo estratégico del sistema competitivo industrial europeo, por lo tanto, es un tema central para Europa. En realidad se habla de tecnología digital, con diferentes definiciones, ya desde hace algunos años, desde Lisboa: en 2007 se hablaba de la sociedad de información y este punto era considerado un eje de desarrollo de la economía europea. Tengo que decir, por mi experiencia en el campo, que éste es un País - a lo mejor Máximo Ibarra me contradecirá - que no considera las infraestructuras tecnológicas, o no las ha considerado nunca, como un real y propio asset estratégico. Éste es uno de los graves problemas, un problema cultural, y en los últimos años de hecho, incluso teniendo a disposición en la sociedad de información algo como 58 mil millones de euros, hemos logrado gastar sólo 18: en 2013 vence este período y tenemos que devolverle a Europa cerca de 40. Había también un artículo del Ministro Moavero, últimamente en el periódico Corriere della Sera, que lamentaba esta capacidad de planificación de la innovación que es también, a mi modo de ver, escasa capacidad de proyectación de lo nuevo en nuestro País. Por tanto, tenemos que correr, estamos atrasados con respecto a Europa, somos considerados un innovador medio, indudablemente debemos recobrar camino. Hay un nuevo Programa Cuadro en puertas, es el plan llamado Horizon 2020, para el cual están asignando cerca de 29 billones de euros sólo de la parte europea, más el dinero que tendrán que poner los Gobiernos centrales y locales en Italia, por lo tanto tendremos fondos entorno a los 50 billones de euros para invertir en pocos ejes estratégicos. Europa nos los indica como un punto de referencia importante en el cual invertir. ¿Cómo está Italia? Estamos atrasados, hemos recuperado algo en el último período, tenemos más del 98% de la población que tiene la posibilidad de conectar como banda ancha los dos megabytes, pero todavía tenemos importantes retrasos, en particular por cuanto concierne a los accesos a velocidad y a ancho de banda más sostenida, por lo tanto 10, 20 megabytes, hasta los 100 megabytes que son un objetivo europeo de 2020 para el 50% de la población. El acceso a la banda ancha es algo que debemos hacer, los operadores de telecomunicación están prácticamente encima, están invirtiendo, tenemos que acelerar las inversiones en este ámbito, tenemos que crear las condiciones como País, para que eso ocurra y ocurra también rápidamente. Por cuanto concierne en cambio al tema de la administración pública, que es otro de los temas importantes, en los últimos años hemos fragmentado mucho lo que hemos hecho, hemos realizado cosas esparcidas en el país sin tener un plan de política industrial sobre tecnología digital. Por leso, una de las cosas que estamos pidiendo al Gobierno, es un plan de política industrial en tecnología digital en Italia. Naturalmente eso concierne sea al sistema público sea al sistema privado y tenemos que hacer de modo que haya una coordinación importante de todas las actividades que tienen lugar también localmente. La tecnología digital es un sistema que atraviesa muchos ámbitos sin embargo tiene necesidad, sobre todo en el ámbito de la administración pública, de ser gobernado centralmente, de otro modo la complejidad que creamos al ciudadano en el acceso a los servicios realmente es mucha. Lo vemos todos los días dentro de una misma ciudad, cuando como ciudadanos vamos de un ASL (Azienda Sanitaria Locale, empresa de salud) al otro tenemos que recomenzar otra vez desde el principio porque las informaciones son aisladas, no logramos hacer comunicar los sistemas, simplemente porque no hemos construido nunca un sistema infraestructural de administración pública digno de este nombre. Por lo tanto, otro gran desafío importante es realizar la que los anglosajones llaman un “Enterprise Public Infrastructure”, que no está hecho sólo del sistema de telecomunicación sino, por ejemplo, de sistemas de dual center desarrollados, sistemas que deben ser como mínimo de cuarta generación para asegurar que la erogación de los servicios continúe también en caso de desastres naturales. Y solo Dios sabe si en este País no hay desastres naturales. Tenemos en frente un recorrido muy laborioso: la agenda digital italiana - que había sido pensada por el Gobierno anterior y ha sido sustentada también por este Gobierno - prevé que algunas de estas etapas sean realizadas. Por cuanto concierne a la Agencia, hemos tenido las usuales dificultades burocráticas: depender de cuatro ministerios en Italia no es cosa fácil, porque significa depender de cuatro Jefes de Gabinete, cuatro jefes del sistema legislativo, etc. Hemos pedido al gobierno Letta simplificar esta governance y hemos logrado conseguir la figura del Comisario en la persona del Ing. Caio: ya estamos laborando para poder poner en campo las primeras cosas, pero el partido decisivo se jugará en la planificación '14 / '20. No podemos perder la ocasión de no gastar todos los billones de euros que Europa está poniéndonos a disposición, tenemos que tener la capacidad de concentrarlos, de hacer un tipo de plan operativo nacional sobre la tecnología digital donde, naturalmente, los muchos actores en campo desempeñarán su rol: pero se hace indispensable una dirección central para evitar la fragmentación que desafortunadamente hemos sufrido en los siete años anteriores.

BERNHARD SCHOLZ:
Gracias, Agostino Ragosa. Quedamos un instante en el mundo de la administración pública que a menudo es criticada por falta de eficiencia. Escuchamos si el Inps (Instituto Nacional de Providencia Social), al menos en cierto modo, no hace una excepción para la innovación digital que ha introducido ya desde hace muchos años. La palabra a Mauro Nori.

MAURO NORI:
Sí, gracias, Presidente. Recuerdo que hace un par de años, en una reunión con algunos ejecutivos del instituto, hice una pregunta: ¿cuál es el core business de la actividad del instituto? Mis colegas quedaron bastante incómodos. Uno dijo: las pensiones, alguien más, las prestaciones temporales de sustento a la renta, alguien aún, la invalidez civil. Yo he dicho que en realidad el Instituto Nacional de Providencia Social es la más grande sociedad de información que hay en Italia. Hemos desmaterializado la caja, desde hace ya treinta años, por lo cual recibimos flujos informativos, los elaboramos y re-enviamos flujos que se transforman en pensiones, se materializan en prestaciones temporales, en certificados de salud y otros. No me sustraigo obviamente a la pregunta del Presidente, pero quiero quedar conectado al problema de la relación entre la tecnología y el hombre. En términos de información, el lenguaje ha sido la primera forma de tecnología. ¡Hemos cambiado el mecanismo del pensamiento, del pensamiento emotivo hemos pasado a aquel analítico, de las costumbres al derecho, piensen qué tipo de evolución ha tenido con la tecnología del lenguaje! ¿Cuáles son los riesgos y las oportunidades de la tecnología hoy, vista a nivel general y también como operador en el ámbito del instituto? En los últimos 30 años, el problema del instituto al principio era aquel de la automatización simple, por lo tanto de la informatización del database. Hablamos en el ámbito de una empresa que estaba a inicios de sus problemas por tanto una sociedad que tenía problemas primarios. Paulatinamente, con la evolución de la tecnología, aumentan las necesidades. Yo hago siempre un ejemplo: si al inicio del 1900 hubiera faltado la energía eléctrica en Italia, ¿cuáles habrían sido los problemas en aquella sociedad? Muy pocos, más bien, probablemente inexistentes: aquellas pocas ciudades que estaban electrificadas, no habrían tenido ni siquiera soluciones de continuidad. Imaginen qué ocurre ahora, en una sociedad como la actual, si falta la energía eléctrica. La cadena de los alimentos congelados salta, y por lo tanto saltan sustancialmente también los mecanismos de abastecimiento, el sistema del tráfico aéreo y terrestre se interrumpe: imaginen cómo se vuelve frágil una sociedad en el momento mismo en que se vuelve más compleja. Y éstos son los riesgos de un desarrollo de la tecnología: la velocidad de la información, la capacidad de los instrumentos humanos de regulación, del derecho a los mecanismos decisionales, en el momento en que, con una transacción, se desplazan en una fracción de segundo capitales que representan el PIB (Producto interno Bruto) de enteros Países. No quiero sólo quedar en los riesgos sino también en las oportunidades de la tecnología: no hay sólo elementos problemáticos sino también extraordinarias oportunidades que deben ser gobernadas. Cada vez que la tecnología incrementa su intervención en la sociedad, el trabajo humano viene de algún modo aliviado de los aspectos básicos más pesados, más imprecisos: y entonces hablamos de nuevos instrumentos de cuidado. Respondo a la pregunta del Presidente Scholz sobre el Inps. Volviendo sobre el desarrollo y también las dificultades que hemos tenido en los años ‘80, he citado el problema de la automatización: el primer problema verdadero era automatizar las informaciones que estaban dentro del instituto, el problema de la empresa muscular era automatizar los propios procesos, las propias bases de datos. Eso en 2000 ya no era suficiente, porque aquella era una empresa que se miraba los pies, era una empresa autorreferencial, era una empresa sin contacto con la sociedad. Al inicio de los años 2000, el desarrollo era el primer objetivo real, la comunicación, por lo tanto la capacidad del ente de previsión más importante en Italia - actualmente el único, a la época el más importante - de abrirse a la sociedad. La apertura a Internet ha sido la segunda gran innovación del instituto, la capacidad de abrir las puertas de casa y de meterse en contacto y en sintonía con la sociedad civil que representa obviamente nuestro mercado de referencia. ¿Cuáles son los desafíos del 2014? Nos damos cuenta que ya una estructura, un sistema, una organización no vive si no en términos de integración - lo recordaba el doctor Ragosa -, sobre la capacidad, o mejor, sobre la incapacidad que ha tenido el sistema de Italia para gastar el dinero puesto a disposición. No era sólo una incapacidad del sistema, era una incapacidad proyectiva, una incapacidad debida al hecho que al sistema le faltaba algunos elementos, también bajo el perfil de las cogniciones y de la enseñanza del knowledge. ¿Cuál es el desafío? El desafío es entrar en cooperación, entrar en integración, hago un ejemplo práctico: hace 20 años, para eliminar una pensión se necesitaba un mes de tiempo, la información de la muerte llegaba por correo de las municipalidades, venía procesada dentro del instituto, se hacían las escrituras contables, se comunicaba al banco que no debía ser ordenado otra vez el mandato de pago: todo tenía que ser dispuesto en 30 días, porque eso obliga la ley. Por tanto, nuestra capacidad consistía en agilizar este proceso interno. Hemos agilizado tanto que este tipo de información la administramos actualmente en tiempo real: llega la información, un procedimiento de modo automático escribe y borra la pensión, emite una nota de comunicación al instituto de crédito y por lo tanto de hecho bloca el pago de la cuota de la pensión. Nos hemos dado cuenta que no era suficiente porque, si la información de la Municipalidad nos llega seis meses después del evento, como sistema hemos perdido cinco cuotas de la pensión, hemos creado un daño al Estado, al erario, a la sociedad. Hago este ejemplo para dar una señal de cómo hoy o crece el sistema o de otro modo no crece la estructura, no logra más, ni siquiera si es autorreferencial, para mejorar los propios sistemas a través de las mejorías tecnológicas.

BERNHARD SCHOLZ:
Vamos a nuestro tiempo libre y a la necesidad que tenemos de estar siempre más informados, casi en el plazo de horas, sobre cómo va el mundo. ¿A cuáles necesidades responde Sky, y cuáles son sin embargo las demás necesidades que crea, respondiendo a estas necesidades? ¿Qué impacto suscitan en el comportamiento de la población?

ERIC GERRITSEN:
Una buena pregunta, gracias. Yo me querría concentrar en un aspecto, el rol que todos jugamos como personas en el desarrollo y en el crecimiento de la tecnología digital. La pregunta del Presidente es muy puntual, yo quiero citar dos ejemplos. Desde hace unos doce meses, Sky ha creado la posibilidad de conectar el propio decodificador a Internet, y unas 700 mil personas lo han hecho, aquellos que, con lenguaje anglosajón, llamaremos los early adopters. Hemos visto que muy rápidamente, en casi un año, estas 700 mil familias ya han hecho un downloading de 30 millones de títulos, estamos yendo al ritmo de casi un millón de títulos a la semana. Es una indicación, según nosotros, de dos cosas: La primera es que si las personas son puestas en condición de utilizar a su favor la tecnología, y nosotros las ayudamos a utilizarla, efectivamente la utilizan siempre más. Otro ejemplo es aquel de Sky Go. Sky Go es la televisión en movilidad: hoy hay cerca de un millón 600 mil abonados que han elegido tener gratis la televisión en su iPad y el consumo se incrementa de semana en semana. La cosa interesante es que luego eso también contribuye a la educación de las personas. A título ejemplificativo: hace algunas semanas había una persona, un chófer que esperaba al funcionario de una empresa, de un ministerio, no sé bien. Estaba en el auto y estaba mirando con Sky Go, el partido. Además había también empezado a mandar un correo electrónico, a visitar varios sitios. He aquí, es aquel proceso educativo del que ciertamente los jóvenes no necesitan, porque nacen digitalizados, pero toda aquella población, a lo mejor de mi edad, que está menos acostumbrada a hacer eso, puede ser puesta en la condición de acostumbrarse a un producto como Sky Go y de empezar a utilizarlo también en contextos más amplios, demuestra que hay una educación y una digitalización siempre mayor. Estas personas empiezan a usar siempre más, a ser cada vez más digitales. Es evidente que para hacer eso se requieren aquellas condiciones que han sido mencionadas antes: la infraestructura desempeña un rol importante. Sin embargo, pensar meramente que la infraestructura solucione el problema, es un error. Hace algún tiempo algunos me han contado una historia divertida de dos personas que habían estado en India, me han contado que hace poco tiempo han construido una gran autopista, 4 carriles que van de Nueva Dehli a Jaipur. Me decían que la cosa más increíble es que aquella autopista está vacía, porque las personas no están acostumbradas a pagar un peaje, a ir en autopista. Probablemente, para aquellos de ustedes que se acuerdan los primeros años de las autopistas italianas, no era muy diferente, las autopistas estaban fundamentalmente vacías, por lo tanto la infraestructura es importante, sin embargo pensar que sea el punto focal, quizás, no es la motivación clave. Depende de la voluntad que las personas tienen de ponerse en contacto con este mundo y de ver un beneficio. Pueden ver un beneficio por su entertainment, por el business, una parte muy importante que ve Italia, con respecto a otros Países occidentales, claramente subdesarrollada, con una penetración muy baja. Para volver a la pregunta del Presidente, nosotros de Sky pensamos que llevar tecnología ayuda a las personas a empezar a acostumbrarse, a ser más digitales. La cosa de la que somos conscientes es que este proceso es extremadamente veloz: si la revolución industrial ha requerido cien años, la revolución digital no requerirá cien pero seguramente no ocurrirá de la noche a la mañana, y por lo tanto tenemos que esperarnos en todo caso un justo tiempo para que pueda ocurrir. Luego la tecnología hace que muchos grupos de público tienen expectativas y pedidos diferentes y eso, para una empresa como Sky, porta oportunidades pero también desafíos, porque claramente el consumo de los jóvenes de televisión, de entretenimiento, es muy diferente de aquel de las personas con más años. Y éste es un gran desafío para nosotros. Otro punto - y luego acabo mi intervención - es el business digital ligado al mundo del entretenimiento. Hoy, siempre más, estamos yendo hacia lo que nosotros tendemos a llamar el mercado único del entretenimiento, donde los muchachos chatean en Facebook y ven al mismo tiempo la televisión. Se trata de una conquista que tenemos que hacer por su tiempo libre y la interacción continua entre estas diferentes fuentes de entretenimiento hace que sea un mercado único. Este mercado es alimentado por un business digital donde Italia todavía puede hacer mucho en las producciones originales. Gracias.

BERNHARD SCHOLZ:
Gracias. Tiempo atrás, en una vieja historia, utilizábamos el celular para telefonear, hoy lo utilizamos para muchas otras cosas, también para telefonear, y por lo tanto los operadores de aquel sector han radicalmente cambiado. Yo no sé qué nos espera en el futuro, sin embargo también me interesaría entender cómo ven ustedes el futuro en los usos de estos iPhone, iPod, celulares de varia naturaleza, porque - pero será la pregunta de la segunda parte - preveo que eso creará un cambio social muy notable. Sin embargo la primera pregunta que querría hacer es ¿cuál es, según la experiencia de ustedes, la evolución que aún nos espera: o piensan que quedaremos a este nivel en el uso de los instrumentos, porque ahora ya puedo, para hacer un ejemplo, tener un acceso a mi posición INPS, en dos, tres minutos, puedo entender cuánto me pagará el INPS si me jubilo? Es posible porque han creado este sistema, y puedo ver muchas otras cosas. Sólo un ejemplo, pero con todas las aplicaciones que tenemos, hemos llegado a un punto en que se detendrá por los próximos diez años o ¿ustedes ya ven una ulterior evolución?

MAXIMO IBARRA:
Tengo que decir que es la pregunta que me apasiona más. Pienso que todos nosotros hemos hecho experiencia, al menos en algún momento, al mirar lo que hacen las personas en la playa. No sé si les ha ocurrido, pero el verano 2013 ha sido el verano en que, no digo el 100%, sino indudablemente el 90, 95% de las personas, tenían un device en mano y hacían algo en la playa. Por suerte, todavía, alguien juega con la pelota, raquetas grandes y otros juegos, pero desafortunadamente ahora en las playas tienden también a impedir el juego con la pelota, por lo que las personas se sientan allí, bajo la sombrilla, y empiezan a hacer cosas con el tablet o con el smartphone. Si yo hago la comparación con los años anteriores, en 2012 eran el 50%, en 2011 el 20%, en 2010 el fenómeno era prácticamente inexistente. Esta progresión es casi geométrica, y también es impresionante ver cómo las personas que no hacen parte de la generación digital, las personas que son más sénior, empiezan a estar interesadas en el tema digital, aunque no lo llamen nunca digital, lo llaman simplemente posibilidad, y piden la posibilidad de poder acceder a Internet. ¿Qué hacen? Mandan la foto con WhatsApp, porque ya los sms, de hecho, están desapareciendo: en Italia todavía existen, pero en otros Países europeos han prácticamente muerto, el breve mensaje de texto es enviado a través de Internet con estas nuevas aplicaciones. Por lo cual, el desarrollo es enorme, nosotros vemos como operador telefónico lo que es la carga de red, y la carga de red es impresionante: les doy algún dato, justo para alinearnos sobre lo que está ocurriendo. Hace tres años decir que un cliente podía utilizar 200/330 megabytes al mes, podía resultar algo muy alto como consumo, hoy 200 Mb son prácticamente nada. El 70% del consumo dado que es hecho en las redes de telefonía móvil está en streaming, por lo tanto las personas ya se han vuelto apasionadas de las aplicaciones de streaming, tipo Youtube, que todos conocen y está convirtiéndose en una de las emisoras televisivas, si así queremos definirla, más importantes existentes en este momento sobre la faz de la tierra: porque las personas que se conectan a Youtube para poder hacer una experiencia de micro video, son ya algo significativo. El desarrollo es increíble, yo pienso que la administración pública aún no se ha dado cuenta de qué tenemos en frente. No es un fenómeno que tiene una progresión normal sino geométrica. ¿Cuál es el tema? El tema es que si hoy hablamos de acceso broadband a través del propio device, mañana también hablaremos del famoso Internet de las casas, la domótica. Ya todos nosotros empezamos a tener - quizás no todos, a lo mejor aquellos que entre nosotros son un poco más temerosos - en casa un sistema de alarma con una sim dentro: aquella es la domótica. Yo he empezado también a ver las líneas de producción de algunas empresas que se ocupan de electrodomésticos y todos prevén al menos un producto que tenga la posibilidad de conectarse Wi-Fi o a través de la red telefónica móvil, para mandar informaciones. Sin llegar a exageraciones por las que la nevera nos dirá exactamente lo que tenemos que adquirir, sin embargo a lo mejor, en algunos Países de la Europa del Norte o en los Estados Unidos, indudablemente veremos familias que se fiarán de las informaciones que provee la nevera para luego ir a hacer las compras; en Italia, no, porque en Italia las compras se hacen de otra manera, afortunadamente. Sin embargo, he aquí la domótica. Y si luego partimos en cambio de la experiencia que los clientes residentes hacen con la administración pública, es verdad que hoy se pueden hacer múltiples cosas de manera muy eficaz, pero es igualmente verdadero que la experiencia, en la inmensa mayoría de los casos, todavía es una experiencia frustrante. Porque todos querrían tener una experiencia tipo aquella del home banking, hoy es normal tener una cuenta corriente online y poderla consultar, más o menos todos lo logran, pueden hacerlo desde el smartphone como desde la casa. Pero, cualquier otra interacción en relación con la administración pública es difícil. Y lo que sucede en el normal comportamiento de consumo de un cliente residente es que, si su primera experiencia es desastrosa, antes de intentarlo de nuevo empleará seguramente mucho tiempo, por la falta de feedback que se tiene a menudo. No es como cuando te regresa el mail diciendo que la práctica ha sido tomada en consideración, sino es justo la ejecución ligada a esta práctica: ahora que me han contestado y me han dicho que mi práctica ha sido tomada en consideración, ¿ocurrirá lo que me están diciendo o bien simplemente es un automatismo por el que me es notificado un mail que me dice algo sólo para dejarme tranquilo?
A mí a menudo me ocurre tener que interaccionar con la administración pública. Me dicen: “Sí, ha sido tomado en consideración”, pero luego no ocurre absolutamente nada. Recientemente he aprendido del “Decreto del hacer” que hay un tipo de revolución por cuanto concierne a la instrucción pública: no se podrá utilizar más el fax. Diría que no estamos entrando en la era digital, estamos saliendo de la prehistoria digital, por lo tanto estamos atrasados 770 mil años: el fax en la cabeza de la inmensa mayoría de las personas ha muerto pero no ha muerto todavía en la administración pública. Luego está claro que el fax provoca una serie de ineficiencias: prueben a imaginar al típico burócrata de la administración pública que dice “es el fax”, lo pone en alguna parte y alguien más lo administrará. Por lo tanto también existe una fuerte barrera cultural, que no consiste solamente en tomar decisiones por cuanto concierne a la eliminación del fax: también hace falta cambiar la mentalidad de las personas, de quien trabaja cotidianamente en el ámbito de la administración pública, para hacer que todos se asuman las propias responsabilidades y puedan trabajar de manera más eficaz y eficiente y facilitar esta relación con el cliente residente. También toco el punto de lo que ocurrirá en el futuro. Cuando digo que nadie lo sabe, para bromear siempre digo: vamos a ver alguna película de hace algún tiempo. Hace diez años en las salas estaba muy de moda Minority réport, esa bonita película de Steven Spielberg, me parece que el actor fuera Tom Cruise, donde hay cosas que en este momento están convirtiéndose en realidad. En el ámbito de una actividad comercial, por ejemplo, te leen en el ojo para identificarte, los pagos electrónicos pueden ocurrir en cierta manera, como de hecho ya están ocurriendo, las nanotecnologías, las neurociencias, las nuevas fronteras de la biología molecular: he aquí, todas son cosas que van a la par con la evolución digital, la una no excluye la otra.
He aquí porque tenemos que trabajar de manera integrada. Por cuanto concierne a las infraestructuras, pienso que éste es un tema muy importante. Aquí me gustaría citar un concepto que ha sido de hecho tocado antes: si hablamos de telefonía móvil, tengo que decir que en la inmensa mayoría de los casos ya estamos dotados, como País, de una infraestructura que no tiene nada que envidiar absolutamente a ninguna economía europea. No hablo de los Estados Unidos sino también respecto a los Estados Unidos, también respecto a algunas economías asiáticas, porque de hecho la gran mayoría de la población italiana tiene la posibilidad de acceder a Internet en modalidad wireless con una calidad satisfactoria, a excepción de aquellos momentos en que hay una altísima concentración de personas, tipo un estadio o una playa: cuando hay demasiadas personas el domingo, está claro que esta experiencia puede convertirse en una experiencia negativa. Lo que falta en el ámbito de las infraestructuras, en realidad Italia había probado a recorrerlo, no sé si se acuerdan del famoso proyecto Sócrates de hace muchos años, cuando Italia exponía una empresa que era líder mundial absoluto en el ámbito de la telefonía, me refiero a la Telecom Italia de 1995, 1996: quizás muchos de ustedes lo recordarán, Italia era líder mundial en el ámbito de la telefonía y además estaba imaginando cablear toda Italia en fibra, ya entonces, quizás incluso en 1994. Sin embargo, desde el punto de vista de aquellas que son las infraestructuras fijas, no entro en el mérito de cuánta competición hay o no hay, porque de otro modo los aburro. Indudablemente podría haber mucha más competición con respecto a hoy, no siendo, como en los otros Países europeos, de infraestructuras directas de televisión vía cable. En todo caso, todo sumado las posibilidades existen. Hoy, en una ciudad italiana media, la posibilidad de acceder a Internet en modalidad convergente, wireless, con una prestación que sea superior a los 2, 3, 4, 5 Mb, es de hecho una realidad. En ciudades como Roma, por ejemplo, tanto para citar la capital de Italia que es una de las más grandes metrópolis existentes en Europa, la posibilidad de poder acceder broadband, en cualquier sala y poder tener una prestación que supere los 7, 8 Mb, es una absoluta realidad. Pero incluso teniendo esta infraestructura, tengo que decir que la capital italiana no está absolutamente a la altura de otras metrópolis europeas por cuanto concierne a las relaciones con el cliente y residente. Acabo diciendo una cosa importante: la evolución sobre el broadband existe, el cliente ya está digitalizado, aunque no lo sabe plenamente, ya lo es, no solamente los muy jóvenes sino también las personas más senior: es verdad lo que decía el colega de Skype, ya hay muchas personas que, una vez que les pones en la mano una tecnología simple, la utilizan. Cuando por ejemplo hablamos del iPad, tanto para citar al rey de los tablet, y decimos cuánto son inteligentes estos niños de tres, cuatro años, no son los niños que son inteligentes, es que la tecnología que tienen entre las manos facilita la capacidad de interaccionar con aquel instrumento. Desde el punto de vista de lo que es el desarrollo, debemos tomar nota de dos aspectos importantes. El primero: debe haber una política industrial en Italia que no hay, debe haber una revolución cultural y debemos invertir en el futuro. Para invertir en el futuro, hace falta que los jóvenes en el ámbito de la escuela, en el ámbito de la universidad, puedan tener una formación que esté a la altura, y hoy desafortunadamente no lo está.
En el momento en que hay una política industrial, en el momento en que hay una inversión en las competencias, en el momento en que se facilita también de manera inteligente el desarrollo de nuevas infraestructuras, gracias también a los contenidos que en este momento están saliendo - Skype entre tantos, para citar un ejemplo -, entonces podremos decir que en Italia existe una digitalización que sigue exactamente las tendencias que están siguiendo otros Países, que por lo tanto hemos entrado en la normalidad digital y por fin estamos saliendo de la prehistoria digital. Mil gracias.

BERNHARD SCHOLZ:
Querría hacer a Agostino una segunda pregunta, que ha sido señalada ya por Máximo Ibarra: ¿esta agenda digital ayudará al País a tener una relación con la administración pública más veloz, más transparente, más fácil, visto que se habla tanto de simplificación? Si vemos las razones por las cuales es tan difícil hacer empresa en Italia, una de las razones principales, además de los problemas fiscales, infraestructurales, de la justicia civil es la dificultad de una administración pública que casi siempre responde con retraso a las exigencias de los ciudadanos.

AGOSTINO RAGOSA:
Yo pienso que la tecnología digital no puede, sino debe ayudar a la administración pública a mejorar su capacidad de transparencia, su capacidad de decisión, reducir el trayecto hacia el ciudadano y hacerle más simple la interacción con los procesos. Tenemos ejemplos en el País que de algún modo son importantes: el Inps (instituto nacional de previdencia social) es uno de éstos, el sistema fiscal es uno de los más avanzados. Debemos mejorar sobre todo el resto, desde la justicia a la salud, a la relación en general que el ciudadano tiene con la administración pública. Pienso que la tecnología digital es realmente una gran ocasión para nuestro País. Querría volver sobre algunos temas, el primero es aquel de las competencias: para poder afrontar correctamente la situación, más allá de los eslóganes, necesitamos de gente competente dentro de la administración pública y ayudar a los ciudadanos. Debemos lanzar un plan nacional de formación digital. Sky nos dice que tiene millones de usuarios que usan el digital, pero nosotros tenemos que superar un riesgo grave, aquel de la inclusión o de la exclusión de este mundo. Un gran plan de formación nacional debe ser hecho, también al interno de la administración pública. Considero decisivo el tema de las competencias, que responde también a una de las emergencias de hoy, aquel de la ocupación juvenil. Nosotros tenemos tasas de desocupación de los jóvenes, crueles: tenemos el 40% de chicos sin posibilidad. Atención, el área de la tecnología digital es un área de nueva ocupación, hay un proyecto guiado por Europa, que deberíamos atender más, que nos dice que en los próximos dos años en Europa faltarán competencias para casi dos millones de personas. En Italia significa, hechos los debidos cálculos, la posibilidad de poner en campo unos 200 mil puestos de trabajo en este ámbito. Tenemos que creer porque necesitamos estas competencias, no sólo en la administración pública sino también en las empresas: basta con considerar que la pequeña y mediana empresa en Italia usa muy poco los servicios de iGov, alguien dice porque son complejos, indudablemente es verdad, pero también porque carecemos de competencia en la pequeña y mediana empresa. Piensen solamente en el mundo del open day. Mauro decía que tenemos necesidad de información, entonces los americanos, junto a los ingleses, han dicho: tenemos que abrir los sistemas informativos públicos a los privados para generar servicio de valor añadido. Dicen que esta operación comportará, en los próximos tres, cuatro años, 4 puntos de aumento del PIB americano, ya nos han mandado las tablas y las modalidades de interacción con sus sistemas y por lo tanto datos por publicar. Ésta es un área increíble: usted decía antes, Presidente, que tenemos necesidad de información pero sobre todo tener la capacidad de transformar estas informaciones en servicio y conocimientos. Es lo que sucederá en los próximos dos, tres años, los bites son como las semillas de antes, tienen que ser trabajadas, el trabajo de los bites generará servicios, los servicios generan entradas, las entradas generan PIB y el PIB genera ocupación. Debemos poner en campo esta fila y tenemos una ocasión única, aquella de la tecnología digital. Yo siento toda la responsabilidad del rol de la Agencia, estoy de algún modo implicando el sistema público, estoy haciendo reuniones con todos los presidentes de las Regiones, estoy convencido de una cosa: que la digitalización de Italia se hace en los territorios, no se hace escribiendo las reglas en Roma. Pero tenemos que escribir y tenemos que hacer más proyectos y realizaciones sobre el territorio, de otro modo corremos el riesgo de que se debilite ulteriormente el deseo del que se habla en el Meeting. Si no logramos crear este ámbito de trabajo para al menos 200 mil personas, podremos hacer todos los digitales del mundo pero indudablemente habremos fracasado, una vez más.

BERNHARD SCHOLZ:
No es para felicitarse, pero es evidente que el sistema informático de las Entradas y el Inps están entre los primeros de Europa. Por cuanto concierne a los sistemas dentro de la administración pública, querría hacer una pregunta ligada a la experiencia del Inps. Mauro Nori, ¿qué paso cultural ha sido hecho? ¿Por qué ha sido posible hacerlo allí y no en otras partes? Sé que le obligo a hablar de una cosa sobre la que tiene alguna imprecisión: la digitalización, lo han dicho todos los presentes, tiene necesidad de un paso, de un cambio cultural. ¿Cuál es el problema de una administración pública que hace tanta fatiga para adecuarse? Luego vuelvo sobre el problema de la pequeña y mediana empresa, pero hablemos un instante de administración pública.

MAURO NORI:
El argumento también ha sido tocado antes, hablaré del instituto de providencia social, doy un par de datos para hacer la comparación. Actualmente Italia, en la gestión de estructura del welfare de la previdencia, es un unicum de carácter mundial. No existe ningún País al mundo que tenga un ente que administre previdencia, asistencia y una parte de salud. No entro en el mérito de los aspectos cualitativos, se convertiría casi en un stop y una celebración que aquí no es el momento de hacer. Digo simplemente que es un unicum y hago algunas comparaciones en Europa con dos Países de referencia: en Francia, para hacer las mismas cosas que en Italia hace el Inps, hay nueve entes con 120 mil personas. En Italia, hay un ente que tiene 30 mil, en términos de recursos humanos. En Alemania, la situación es ligeramente diferente porque la asistencia es delegada sustancialmente a los Lander, en cambio la previdencia es confiada a un ente que está reuniendo dos. En términos de gasto con respecto a las masas administradas, Italia gasta, ante Spending Review, un punto y 7 menos que Francia y un punto y 2 menos que Alemania. Esto, para darles el cuadro de referencia. Otro elemento que aquí quiero dar, que es probablemente desconocido para la mayoría. Actualmente Italia es todavía el único País al mundo que tiene en tiempo real las informaciones retributivas y contributivas sobre el tiempo del trabajo, el certificado de salud, a través de la transmisión del sistema EMens, o bien la nómina de paga de todos los trabajadores italianos. El Presidente preguntaba: ¿cómo ha sucedido todo eso? Hay dos aspectos importantes: haber tenido, en los años ochenta, líderes empresariales con una visión que era casi un sueño, aquel de ver más allá del obstáculo, tomar una administración pública tradicional y decir: quiero transformarla en una empresa moderna. Entonces la comparación era con las empresas privadas. Piensen que, en el ámbito de una pensión, estaba quien calculaba la cuenta del seguro, quien verificaba que aquel que había calculado la cuenta del seguro hubiera hecho bien el trabajo, el liquidador de la pensión que tenía que tomar los datos de la cuenta del seguro y el que controlaba que el liquidador de la pensión lo hubiera hecho bien. A través de la inversión en tecnologías, todo este mecanismo ha sido superado y ha habido un ahorro en términos de recursos humanos, invertidos obviamente en otros segmentos, en otros campos, dentro del instituto. Sin embargo hay un pero. En realidad, la grande y verdadera inversión que hizo Gianni Biglia, la persona que entró, obviamente, al Panteon del instituto, no ha sido solo aquella en tecnología. Agustín Ragosa lo ha dicho cuando hablaba de competencias, Máximo Ibarra lo ha dicho cuando hablaba de formación y de escuela. En realidad, el desafío más grande ha sido haber cambiado la mentalidad, en aquella época, a 40 mil personas, con grandes inversiones en formación, con grandes inversiones también culturales, sobre la modificación de la actitud mental sobre todo de la dirigencia, partiendo primero de la dirigencia. Hago un ejemplo, salto fuera del Inps y voy al ámbito de la sociedad. Cuando se habla de competencias, cuando se habla de escuela, hasta cuando en Italia seguiremos considerando las escuelas técnicas como escuelas de serie b o serie c, con respecto al liceo clásico o al liceo científico, quedaremos un País atrasado con respecto a los países avanzados. Ya no es posible que una persona inscrita en un instituto tenga que sentir la mirada del propio interlocutor, del propio padre, con la ceja alzada: “¿Cómo, no te has inscrito al clásico o al científico?”. Aquí estamos hablando de chicos que tienen ya la economía en mano desde los 8 años. Permítanme una digresión. Hace tres años he sido invitado a París por el sistema crediticio de Italia, se hablaba de dinero electrónico. Ya que somos uno de los grandes player del sistema de pago y más, había entonces todo este debate sobre el hecho que en Italia se usan poco las tarjetas de crédito, que debería ser desarrollado el utilizo. Yo he dicho: “Miren que mi hijo - a la época tenía 11 años - con el proprio teléfono hace adquisiciones online con importes de poco menos de 1 euro, prácticamente todos los días, cuando se descarga las propias aplicaciones y demás”. Aquella ya es monética y nosotros estamos hablando de tarjetas de crédito que quizás ya son prehistoria. No es sólo la tecnología, la tecnología va gobernada por el hombre, va gobernada por las competencias, es gobernada por la cultura porque si el sistema cultural, el sistema evolutivo del hombre no logra gobernar a través de los instrumentos, la tecnología en sí también puede volverse, como le ocurría al aprendiz de brujo de Walt Disney, algo que crea daños en vez de extraordinarias oportunidades. Gracias.

BERNHARD SCHOLZ:
En el encuentro sobre las smart cities del domingo por la tarde, ha surgido un dato que todos conocemos pero que es importante, que por ejemplo el control del tráfico en las ciudades se hace en gran parte mirando cuántos celulares están encendidos en una determinada área. He hecho este ejemplo para decir que en el área digital, cualquier uso de la tecnología digital de nuestra parte da informaciones sobre nuestro comportamiento, sobre nuestra posición, sobre nuestra modalidad de movernos, de modo más o menos anónimo, a otros entes educadores, administración pública etc. Y por lo tanto, en Sky, ustedes ven muchos comportamientos, modalidad de uso, cantidad de modem comprados, cambiados, tienen una miríada de informaciones indirectas sobre nuestro consumo de información y entertainment. ¿Desde su punto de vista, cuáles son los datos importantes sobre nuestro comportamiento en estos sectores en los últimos diez años? ¿Cómo ha cambiado nuestra sociedad desde este punto de vista, a través del digital que ofrecen ustedes?

ERIC GERRITSEN:
Pero los comportamientos han cambiados radicalmente, en el sentido que hace diez años no había el HD, no había la movilidad, no existían muchas tecnologías. Estábamos acostumbrados a una televisión lineal que a las 9 tenía el telediario, a las 10 la película, etc. Lo que la tecnología ha traído es una mayor libertad a cada uno de nosotros. Diría que éste es el fenómeno general más importante. Creo que el desafío al que cualquier televisión, incluida la nuestra, tiene que responder, es cómo lograr tener toda aquella creatividad que un País como Italia tiene. Italia expresa una enorme cantidad de creatividad, en la televisión, en la editorial, en la web. Y entonces nosotros estamos convencidos que a través de una mayor liberalización, un mayor arranque de todo aquello que ofrece el sistema digital, podemos también beneficiarnos. Ya este año hemos producido cada vez más horas de televisión nacional, eso quiere decir crear riqueza para el País, quiere decir exportar, por ejemplo, Romance criminal, que no hemos comprado de otro País sino lo hemos producido acá, en Italia, y que luego hemos vendido en 60 Países diferentes. Eso quiere decir crear riqueza para la industria creativa. Quisiera volver sobre un par de puntos que ya ha mencionado también Ragosa. El primero es la liberalización, la reglamentación. Hay un dato muy alentador que querría compartir con ustedes, un ejemplo positivo. Lo leo: en el reciente “Decreto del hacer”, el artículo 10 habla de la liberalización del Wi-Fi en todas las tiendas, restaurantes, bar. He aquí, puede parecer una cosa pequeña en cambio es una cosa muy importante. Hasta hoy, quien quería tener el Wi-Fi en un punto de venta, en un bar, en una tienda, tenía problemas burocráticos, gravámenes, muy complejos. Con esta liberalización, empiezan a pensar que podemos crear en términos, no sólo de uso sino también de geo-localización. Luego, querría citar un dato por cuanto concierne a la ocupación. Cito un estudio de un docente del London School of Economics, el profesor Marco Simoni que, en su informe sobre el crecimiento digital, ha dicho que en un País medio el aumento de la difusión de Internet del 10% porta a un aumento del 0.44% de la ocupación, pero sobre todo que lleva a un incremento de ocupación del 1,47% en el sector juvenil. Es un punto importante, liberemos todo aquel talento creativo que este País tiene, aumentemos la competitividad de este País: como empresa que crea contenidos, no podemos más que tener beneficios. Sin considerar aquellos que luego son los aspectos culturales, la identidad local, etc., porque es obvio que si hay una industria creativa fuerte que puede expresarse de manera libre, eso crea una inducción extremadamente importante. También aquí, querría volver sobre el hecho que liberalizar principalmente este mercado, no tener temor de quererlo sobre reglamentar, dejar más poder a las personas para decidir como quieran, crea beneficio, facturación, business y valor para el País. Por tanto, si incluso pequeño, este artículo 10 del “Decreto del hacer” es una cosa que nosotros hemos visto con gran estímulo. Para volver a su pregunta, los hábitos de consumo, las costumbres de entretenimiento cambian mucho. Yo creo que en los años por venir veremos este mercado único donde entre televisión, medios de comunicación social y tecnología digital ya no hay un confín claro, como se quiere hoy hacer creer que haya: será un mercado único que aspira a tomar su tiempo, nuestro tiempo, nuestro entertainment. Pero el punto central es lograr liberar aquella potencia creativa que este País tiene, porque eso nos permite crear contenidos y seguir alimentando nuestro business. Gracias.

BERNHARD SCHOLZ:
Al inicio de la semana, hemos tenido un encuentro donde en lugar de Ragosa estaba el Presidente de Confagricoltura: la cosa que ha sorprendido a todos, es que si uno pregunta cuáles son sus prioridades con respecto a los agricultores italianos, con respecto a su asociación, de la cual hacen parte 800 mil empresas, él contesta: la banda ancha, todos deben conectarse. Es ésta mí respuesta a la pregunta que usted ha hecho sobre el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas, porque sin eso quedan atrás, sea en términos de conocimiento que de acceso, de actualización, de informaciones pero también de empleo de tantos servicios que ya son decisivos. Querría hacer a Máximo Ibarra la pregunta. Ha hablado usted de educación a la altura de la situación, ¿cuáles son desde su punto de vista los pasos que las PYME - que acá pienso también sean representadas por muchos participantes - tienen que hacer? ¿Y cuál es el servicio que ustedes y otros operadores pueden darles a ellos para que la tecnología digital se vuelva útil también para el desarrollo económico y el crecimiento empresarial?

MAXIMO IBARRA:
La PYME en Italia no representa la totalidad del tejido productivo italiano, sin embargo nosotros como País Italia, como sistema Italia como italianos, al final predominantemente somos representados por las PYME, más bien, más pequeñas que medianas. Banda ancha, entendámonos. ¿Qué es la banda ancha? Banda ancha significa poder permitirle a un cliente el acceso al web con prestaciones a la altura de sus exigencias. Para darles hoy un criterio, 5 MB son suficientes para satisfacer al menos el 85% de las exigencias de un cliente consumer o de un cliente, pequeña y mediana empresa. Tenemos que ir por encima de los 5 MB cuando hablamos de empresas más grandes, que pueden hacer a lo mejor un uso también de telepresence más bien de teleconference, con aplicaciones diferentes. Desde el punto de vista de la banda ancha como instrumento para mandar adelante la propia actividad productiva, son requeridos 5 MB. Hoy 5 MB hay prácticamente en casi todo el territorio italiano. Aún existen áreas donde, desdichadamente, todavía existe el digital devide. Sin embrago, en el 95% restante, esta prestación hoy existe. Luego, cuando se habla de banda ancha para las PYME, no se habla exclusivamente de telefonía móvil sino se habla de telefonía convergente. Convergencia es una palabra muy fea. Hace diez años, cuando se hablaba de convergencia, no se comprendía exactamente de qué estábamos hablando. Hoy la red de hecho es única, o mejor, es una red móvil o una red fija pero la fruición que hace el cliente es única. Por lo cual, ir a explicarle a un cliente que puede utilizar la red móvil antes que la red fija, ya es un concepto pasado de moda. Se habla de red única porque el acceso es único. Hoy los celulares están todos dotados de Wi-Fi y se pasa indistintamente de una red a la otra sin particulares dificultades. Si hace algún tiempo hacía falta configurar el propio smartphone, hoy ya no hace falta hacerlo porque en automático pasa de una red a la otra. Por lo tanto, banda ancha significa poder garantizar esta prestación, sobre todo significa poder solucionar los problemas de los clientes en un tiempo razonablemente breve. Sobre esto, tengo que decir que un poco todos los operadores están haciendo esfuerzos, nosotros en particular, porque la certeza del servicio y la posibilidad de poder solucionar estos problemas en tiempos muy breves es fundamental. Otro aspecto sobre el que los operadores de telefonía tienen que trabajar como servicios para la pequeña y mediana empresa, es la consultoría que yo defino pragmática. Significa que a menudo las pequeñas y medianas empresas no saben qué hacer de los sistemas CRM, (Customer Relationship Management) no saben exactamente qué significa tratar los datos, digerirlos, metabolizarlos y poderlos utilizar de la mejor manera. No tienen idea de qué sea un data center, no conocen muy bien la realidad de los cloud: por tanto, la gestión informativa dentro de las empresas aún es una gran interrogante y empresas como la mía pueden proveer obviamente un valor añadido importante desde el punto de vista de la consultoría, desde el punto de vista de los servicios accesorios. Puesto que con los clientes hace falta hablar y hace falta estar con los pies en la tierra e ir a encontrarlos, porque como hemos dicho antes es inútil administrarlos desde el centro, hace falta ir directamente al territorio porque allí es donde se desarrollan las cosas, hablando con los empresarios, lo que se comprende es que necesitan una guía, de una coordinación que la empresa privada puede hacer fácilmente. Claro que luego se entra a menudo en la necesidad de hacer sistema, por lo cual los entes territoriales, antes que la administración pública, desempeñan un rol importante también para poder hacer que estas empresas puedan ofrecer productos y servicios y volverse competitivas, no solamente en el mercado doméstico sino también en el mercado no domestico. Una de las cosas de la que me he dado cuenta es que a nosotros nos gusta jugar en pequeño. ¿Qué significa pequeño? Quizás por motivos históricos, porque históricamente Italia es un Estado de no muchos años, es una República muy joven, comparada con las otras. No existe una cultura estatal como puede existir en otros Países europeos. Pequeño, porque de hecho las empresas, cuando se hacen grandes, al final no logran competir fácilmente en los mercados internacionales, porque probablemente no están acostumbradas. Pequeño porque cuando hablamos de pequeños entes, entonces las cosas funcionan mucho mejor con respecto a cuando se habla de grandes entes. Hablo precisamente de entes locales como pueden ser las pequeñas municipalidades comparadas con las grandes ciudades. He aquí, esta cultura de poder razonar un poco en gran falta y nosotros tenemos que tratar de enseñarla, y vuelvo atrás al argumento de la formación: empecemos a hacer que las personas que salen de nuestro sistema educativo puedan tener esta forma mentis. Me conmueve muchísimo el título de esta edición del Meeting de Rimini, Emergencia Hombre, y también me ha gustado mucho la intervención de Mauro de poco antes, porque al final si nosotros miramos a Italia como sistema, todo se puede decir excepto el hecho que los italianos no sean un recurso precioso, sobre todo si es comparada con otros Países. Todo se puede decir excepto que no somos creativos y no somos capaces. Por tanto, desde el punto de vista del asset estratégico de la persona, los recursos están, bastaría con echar un vistazo atento a la lucha a la evasión fiscal, a lo mejor derrochar menos, como ocurre prácticamente todos los días, un poco por todas partes. Los recursos financieros existen, también hay recursos financieros que llegan de Europa. ¿Qué falta? Falta fundamentalmente un orden cultural que últimamente ha visto a este ser humano frente a un deterioro, como lo llamo yo, cívico. No debemos enseñar solamente las competencias, no tenemos que tratar sólo de llenar un gap por cuanto concierne a las nuevas profesiones que en este momento todavía son pocas con respecto a lo que debería ocurrir, para estar a la par con los otros Países. Pero seguramente tenemos que trabajar mucho también sobre la formación cívica porque el ser humano hace la diferencia. La hace en el ámbito del Inps, la hace en el ámbito de una empresa privada, puede hacerla en el ámbito de cualquier ente público. Si no se convence a las personas que deben hacer bien el propio trabajo, no digo de manera excepcional sino normalmente, hablaremos todos de instalaciones teóricas interesantes pero con una escasa probabilidad de ser implementadas. Es muy importante que se pueda trabajar sobre el recurso humano de modo tal que las empresas puedan tener un horizonte cultural mucho más abierto, mucho más moderno y sobre todo mucho más eficiente, he aquí por qué insisto en el hecho de la formación, porque hoy en la universidad, en la escuela, parece que este aspecto de las competencias, y también el aspecto cívico, haya pasado a segundo plano. Y en cambio yo creo que esta inversión en el futuro vale absolutamente la pena, porque estamos jugándonos el futuro de todos, no solamente el nuestro, estamos jugándonos obviamente el futuro de las generaciones siguientes. Mil gracias.

BERNHARD SCHOLZ:
Yo les agradezco que hayan escuchado, les agradezco que hayan compartido con nosotros sus experiencias, sus conocimientos, de modo que cada uno de nosotros, pienso, después de este encuentro se ha enriquecido de conocimientos que nos permitan decidir con mayor diligencia con respecto al utilizo de la tecnología digital para el bien común. Gracias.

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